La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) confirmó la presencia de un oso de anteojos en zona rural del municipio de Manta, en el oriente del departamento, mediante imágenes captadas por cámaras trampa instaladas con apoyo comunitario. El hallazgo se enmarca en un programa de monitoreo de fauna silvestre que busca seguir los desplazamientos de especies en ecosistemas andinos y fortalecer su conservación a través de la participación de las comunidades rurales.
De un total de ocho cámaras trampa entregadas a tres Juntas de Acción Comunal del municipio, dos de estos dispositivos lograron registrar el paso del oso andino, una especie emblemática asociada a ambientes de montaña cuya supervivencia depende de la protección de bosques y espacios naturales que le ofrecen alimento y refugio. Las imágenes obtenidas permiten verificar el uso que el animal hace de esta zona y aportan datos valiosos sobre sus recorridos y hábitats ocupados.
Un hallazgo que refuerza la conservación participativa
Alfred Ballesteros, director general de la CAR Cundinamarca, celebró el registro con entusiasmo al afirmar que “¡El oso andino sigue recorriendo los bosques de Cundinamarca!”. El funcionario explicó que “este hallazgo permite conocer sus desplazamientos y fortalece las acciones para proteger su hábitat, con la participación de tres Juntas de Acción Comunal”. La iniciativa es el resultado de una alianza entre la CAR, la Gobernación de Cundinamarca y las comunidades rurales, que ahora cuentan con herramientas tecnológicas para el seguimiento de la fauna silvestre en sus territorios.
“Este hallazgo permite conocer sus desplazamientos y fortalece las acciones para proteger su hábitat, con la participación de tres Juntas de Acción Comunal”
Alfred Ballesteros, director general de la CAR Cundinamarca
El oso de anteojos, también conocido como oso andino, es una especie que enfrenta amenazas por la pérdida y fragmentación de su hábitat. La confirmación de su presencia en Manta representa un indicador positivo para la salud de los ecosistemas de la región y demuestra que la articulación entre autoridades ambientales y comunidades puede generar resultados concretos en la protección de la biodiversidad. Con este monitoreo, la CAR espera ampliar el conocimiento sobre los corredores ecológicos que utiliza el oso andino y promover medidas que garanticen su conservación a largo plazo.










