Aumenta 19% el gas natural vehicular en Colombia por más importaciones y precios internacionales

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El precio del gas natural vehicular (GNV) en Colombia registró un incremento del 19 %, al pasar de 4.200 a 5.000 pesos por metro cúbico en estaciones de servicio como las de Vanti, que aplicó la nueva tarifa desde el pasado 27 de octubre, mientras que la red Gazel, de la Organización Terpel, fijó el metro cúbico en 4.749 pesos, sin especificar una fecha de entrada en vigencia. La medida, explicó el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta, obedece a dos razones fundamentales: el creciente peso del gas importado, que ya supera el 40 % del suministro total destinado al GNV, y el encarecimiento del combustible en los mercados internacionales, vinculado al conflicto en Medio Oriente y a los daños sufridos en el complejo de producción y licuefacción Ras Laffan, en Catar, cuya reparación tomaría entre tres y cinco años.

Un contexto de dependencia importada

Colombia, que durante más de cuarenta años fue autosuficiente en gas natural, comenzó a importar este recurso en diciembre de 2024 a través de la única terminal de regasificación del país, SPEC LNG, ubicada en Cartagena. Desde finales del año pasado, esta terminal amplió su cobertura: ya no solo abastece a las plantas térmicas del Caribe, sino que también atiende otras demandas, lo que ha presionado aún más el suministro y expuesto a los consumidores a la volatilidad de los precios internacionales. El fenómeno no es aislado: el mismo gas importado que se usa para los vehículos también llega a hogares, comercios e industrias, todos afectados por la misma presión de costos.

Acosta detalló que en febrero de este año el precio del gas natural se ubicaba alrededor de 13 dólares por millón de BTU, mientras que hoy ronda los 30 dólares. El incremento, dijo, «obedece al conflicto que se está desarrollando en el Medio Oriente, que ha terminado por afectar el transporte y la comercialización del gas a través del estrecho de Ormuz, que ha sido cerrado». El exministro también señaló que en el corto plazo no hay nada que hacer frente a la creciente dependencia de las importaciones, una realidad que golpea directamente a taxistas, transportadores y conductores particulares que usan GNV. Según cifras del sector, hay 703.542 vehículos adaptados para funcionar con este combustible, aunque solo 174.893 se encuentran activos, lo que representa un 2,4 % del parque automotor nacional.

«Este obedece a dos razones: el componente de gas importado es cada vez mayor y su precio también»

Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía

La situación se agrava por la caída de la producción nacional de gas, que en los últimos tres años se redujo aproximadamente un 30 %; en el caso de Ecopetrol, el descenso alcanza el 37 %. Si los nuevos proyectos de exploración y producción no entran en operación a tiempo, Colombia podría registrar un déficit de 124 millones de pies cúbicos diarios (mpcd) en marzo de 2027, coincidiendo con un posible aumento de la demanda por cuenta del fenómeno de El Niño. Mientras tanto, el gas natural vehicular opera bajo un régimen de libertad de precios, lo que permite a cada distribuidora definir sus propias tarifas, como ya lo hicieron Vanti y Gazel. El alza del GNV, advierten los analistas, no es un hecho aislado, sino la manifestación más visible de un problema estructural que amenaza con encarecer toda la cadena energética del país.

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