Colombia ha realizado la mayor colocación individual de deuda externa de su historia al emitir bonos por un valor de 5.200 millones de dólares en los mercados internacionales, en una operación liderada por las firmas BBVA Securities, Itaú BBA USA Securities y J.P. Morgan Securities, con BBVA como estructurador. La emisión supera el récord previo de 4.950 millones de dólares alcanzado en enero del mismo año, según confirmaron fuentes del mercado, y se produce en un momento de particular expectativa por las medidas de ajuste fiscal que el Gobierno nacional debe presentar.
La operación, que ya fue cerrada y reportada oficialmente, se estructuró en tres tramos diferenciados con vencimientos en 2032, 2037 y 2056. El primero de ellos, por 2.200 millones de dólares, ofrece un rendimiento del 7,05 por ciento; el segundo, por 2.000 millones, alcanza una tasa del 7,65 por ciento; mientras que el título de más largo plazo, con vencimiento en 2056 y un monto de 1.000 millones, cuenta con la tasa más alta de la colocación, situada en 8,15 por ciento. Los bonos, denominados en dólares, cuentan con la garantía directa de la República de Colombia y gozan de la misma prioridad de pago que otras deudas internacionales no aseguradas del país.
La demanda por parte de los inversionistas casi triplicó la oferta, al alcanzar cerca de 16.000 millones de dólares, lo que representa aproximadamente 3,07 veces el valor emitido. Los títulos han sido solicitados para inscripción en las bolsas de Luxemburgo y Londres, y su venta se realizó con un monto mínimo de 200.000 dólares por transacción. Los cambios en las condiciones del bono requerirán, según los términos de la emisión, el respaldo de entre el 66,67 por ciento y el 75 por ciento de los tenedores dependiendo del tipo de modificación, mientras que los pagos anticipados deberán notificarse con entre 10 y 60 días de antelación.
Cuestionamientos sobre el momento de la colocación
El anuncio de la emisión ha generado un intenso debate entre analistas y académicos, quienes cuestionan la decisión de salir a los mercados internacionales justo cuando el país está a la espera del proyecto de ley de ajuste fiscal que el Gobierno debe radicar antes del 1 de marzo. Jorge Restrepo, profesor de economía de la Universidad Javeriana, expresó sus dudas a través de la red social X al preguntarse si la caja no era suficiente para esperar quince días a conocer la ansiada ley de ajuste fiscal y si, de ser tan buena la propuesta, no valdría la pena colocar después de conocer los detalles del ajuste.
«¿La caja no era suficiente para esperar quince días a conocer la ansiada ley de ajuste fiscal? ¿Si es tan buena, no valdría la pena colocar después de conocer la propuesta de ajuste?»
Jorge Restrepo, profesor de economía de la Universidad Javeriana
Por su parte, Diego Montañez, analista económico senior de la Universidad Eafit, recordó que en enero Colombia ya había colocado 4.950 millones de dólares en su mayor emisión individual de deuda externa hasta ese momento, y señaló que la nueva operación por 5.200 millones se reportó con rendimientos indicativos superiores al 7 por ciento. El analista indicó que estaba pendiente la confirmación del cierre, que finalmente se produjo con las tasas definitivas por debajo de los niveles discutidos al inicio de las negociaciones.
El destino de los recursos obtenidos no ha sido informado oficialmente por el Gobierno, lo que ha alimentado las especulaciones en el mercado. Se estima que el país presenta un faltante de financiación de aproximadamente 3.000 millones de dólares para el presente año, mientras que el Plan Financiero de 2026 contemplaba desembolsos externos adicionales por cerca de 3.600 millones. Analistas de Davivienda señalaron que no se conoce si el excedente financiará las necesidades de este año o si anticipará requerimientos de 2027, mientras que fuentes del mercado apuntan a que la emisión amplía el acceso del Estado colombiano a recursos externos y distribuye los compromisos de pago en distintos plazos. Queda pendiente, por tanto, la definición oficial sobre el uso de los recursos y su incorporación en el programa de financiamiento de 2026 y 2027.










