El Gobierno de Abelardo de la Espriella, a través de su vocero presidencial Miller Soto, anunció este martes 27 de octubre la decisión de desvincular a Colombia como Estado miembro y copresidente del Grupo de La Haya, un foro internacional creado en enero de 2025. En una declaración oficial del Ejecutivo, Soto justificó el retiro argumentando que la política exterior del país debe representar los valores históricos de la nación y no los intereses ideológicos de un gobernante de turno, al tiempo que calificó al grupo como un foco de activismo político que no le hace bien a Colombia en el plano internacional.
Según explicó el vocero, el grupo, que originalmente se presentó como un espacio para el derecho internacional, se convirtió en la práctica en un escenario cuyas actividades se orientaban sistemáticamente contra Israel, considerado por el actual gobierno como un socio estratégico. “Las relaciones internacionales de un país serio no pueden manejarse como si fueran un club de activismo ideológico. La política exterior debe representar los valores históricos de toda una nación, no los caprichos políticos del gobernante de turno”, afirmó Soto, quien también aseguró que “se nos vendió la idea de que era un foro para el derecho internacional, pero en la práctica la realidad era completamente distinta”.
El Grupo de La Haya fue impulsado durante la administración anterior de Gustavo Petro, que respaldó la membresía colombiana en el foro. Con esta decisión, el gobierno de De la Espriella revierte ese respaldo y se distancia de un mecanismo multilateral que integraba, además de Colombia, a Bolivia, Cuba, Honduras, Malasia, Namibia, Senegal y Sudáfrica, todos países con posturas críticas frente a Israel en distintos foros internacionales.
«Se nos vendió la idea de que era un foro para el derecho internacional, pero en la práctica la realidad era completamente distinta.»
Miller Soto, Vocero Presidencial
La salida de Colombia del Grupo de La Haya se enmarca en la nueva política exterior del gobierno de Abelardo de la Espriella, que prioriza la construcción de acuerdos bilaterales, la apertura de mercados, el fortalecimiento de la seguridad global y la búsqueda de la paz, según detalló el vocero. Miller Soto, quien actúa como la voz del presidente ante la opinión pública, subrayó que la decisión busca alinear las relaciones internacionales del país con los intereses estratégicos y los valores históricos de la nación, dejando atrás lo que el ejecutivo considera un «club de activismo ideológico».










