La Fiscalía General de la Nación citó a declarar bajo juramento a los exparamilitares Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna, y a Rodrigo Pérez Alzate, alias Julián Bolívar, en el marco de la investigación que se adelanta contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por su presunta responsabilidad en las masacres de El Aro y La Granja, así como en el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle Jaramillo. La diligencia fue programada para el próximo 12 de noviembre ante la Fiscalía Tercera Delegada ante la Corte Suprema de Justicia, en desarrollo de la indagatoria que enfrenta el exmandatario por los delitos de homicidio en persona protegida y concierto para delinquir agravado.
La investigación, abierta formalmente en junio pasado por la Fiscalía, se centra en hechos ocurridos durante la gobernación de Uribe en Antioquia, entre 1995 y 1997. En ese periodo se registraron las incursiones armadas de grupos paramilitares en los corregimientos de La Granja y El Aro, en el municipio de Ituango. En la primera de estas, ocurrida en junio de 1996, fueron asesinadas cinco personas. En la segunda, en octubre de 1997, al menos quince personas perdieron la vida, además de provocar desplazamientos forzados, la quema de viviendas y el hurto de ganado. La Fiscalía también analiza una posible relación de estos hechos con la hacienda Las Guacharacas y el homicidio del líder social Jesús María Valle, ocurrido el 27 de febrero de 1998 en Medellín. Por ese crimen fueron condenados en 2013 los hermanos Jaime Alberto y Francisco Antonio Angulo Osorio, sentencia ratificada en 2017.
Los exparamilitares citados
Don Berna, quien fue comandante de varios bloques de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), cumple actualmente una condena de 31 años y 4 meses de prisión en Estados Unidos por narcotráfico, luego de ser extraditado el 13 de mayo de 2008. Permanece recluido en la penitenciaría federal de máxima seguridad USP Terre Haute, en Indiana. En mayo de 2026, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia mantuvo su permanencia en el mecanismo de Justicia y Paz, pese a una solicitud de exclusión presentada por la Fiscalía. Por su parte, Julián Bolívar, quien fue jefe del Bloque Central Bolívar de las AUC, recuperó la libertad en 2015 tras cumplir ocho años de prisión en el marco de la Ley de Justicia y Paz.
La defensa de Álvaro Uribe solicitó la declaración jurada de ambos exparamilitares como parte de su estrategia dentro del proceso. Hasta el momento, el expresidente no ha sido condenado por estos hechos y ha rechazado categóricamente los señalamientos. En su primera intervención ante la Fiscalía, durante la indagatoria del 4 de septiembre de 2026, Uribe manifestó: “Creí que le había servido a la Nación, pero hoy acudo a decir que no he sido asesino”.
“Creí que le había servido a la Nación, pero hoy acudo a decir que no he sido asesino”
Álvaro Uribe Vélez, expresidente y exsenador
El proceso judicial enfrenta además un conflicto de competencia que deberá resolver la Corte Constitucional. La Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes reclama el expediente, argumentando que los hechos investigados ocurrieron cuando Uribe era congresista, mientras que la Fiscalía defiende mantener la investigación al considerar que los delitos imputados son anteriores a su periodo como presidente de la República. Uribe ha calificado la acusación como una persecución política basada en lo que denominó “señalamientos y movidas” del presidente Gustavo Petro, mientras la Fiscalía avanza en la recolección de pruebas para esclarecer lo ocurrido en las masacres que marcaron la historia reciente de Antioquia.










