La selección Colombia Sub-15 escribió este martes una página dorada en el Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA 2026, que se disputa en Bakú, Azerbaiyán, al vencer 5-3 a su similar de Polonia en los octavos de final, en un partido vibrante celebrado en el campo 3B del Complejo Deportivo Hovsan. La escuadra nacional, que llegó a este compromiso con un invicto de cuatro victorias y un empate, tuvo que apelar a la épica para remontar una desventaja de 0-2, sellando su boleto a los cuartos de final con una goleada que reflejó su carácter y poderío ofensivo.
Polonia sorprendió desde el arranque, abriendo el marcador a los seis minutos con un cabezazo tras un balón parado, y ampliando la ventaja a los trece con otra anotación por la misma vía, también mediante pelota quieta. Colombia, lejos de venirse abajo, generó varias oportunidades claras que desperdició antes de encontrar el empate, pero la insistencia tuvo su recompensa y los dirigidos nacionales comenzaron a descontar hasta igualar el marcador y luego desatarse en ofensiva.
Una remontada para la historia
Los goles de la remontada colombiana llevaron las firmas de Eduardo Luquerna, Matías Castro, Esneider García, Juan De La Rosa y Juan Burbano, cada uno de ellos protagonista de una noche inolvidable en el complejo deportivo de Hovsan. El equipo nacional mostró una personalidad envidiable para sobreponerse a la adversidad, y el resultado final de 5-3 no solo refleja la diferencia en el marcador, sino también la superioridad futbolística de una selección que sigue escribiendo su camino con paso firme.
Con este triunfo, Colombia extiende su invicto a lo largo del torneo, sumando su cuarta victoria y manteniendo un empate en su haber entre la fase de grupos y los dieciseisavos de final. La noticia se encuentra en desarrollo, pues aún no se ha dado a conocer el rival ni la fecha del compromiso de cuartos de final. Lo que es seguro es que la ilusión crece entre los aficionados, que ven en esta generación Sub-15 un equipo con ADN de campeón, capaz de levantarse de las cenizas y soñar en grande sobre el césped de Bakú.










