La Laguna de San Diego, ubicada en el corregimiento de San Diego, en el municipio de Samaná, oriente de Caldas, fue identificada oficialmente como un maar, una antigua estructura volcánica inundada cuyo origen responde a violentas explosiones generadas por el contacto entre magma y agua subterránea. Así lo estableció un estudio del Servicio Geológico Colombiano, divulgado en 2023 en el Boletín Geológico de la entidad, que además de precisar su génesis científica, refuerza el interés de la zona como destino turístico y escenario de divulgación del patrimonio natural de la región.
Según la investigación, la formación de esta depresión ocupada hoy por agua ocurrió tras tres periodos de actividad eruptiva registrados hace aproximadamente 40.000, 22.000 y 16.000 años. Cada uno de esos episodios dejó huellas en el paisaje, configurando un complejo volcánico concatenado que incluye el cono de toba conocido como El Morro de San Diego, elemento central del sistema. Los especialistas explican que las explosiones entre el magma ascendente y los acuíferos subterráneos fracturaron el terreno y crearon un cráter bajo que posteriormente se llenó de agua, dando origen a la laguna que hoy se observa.
Un atractivo entre la ciencia y el turismo
El valor del lugar trasciende lo geológico. Con aguas cuya temperatura alcanza cerca de 30 grados centígrados en el centro del espejo de agua y aumenta hacia el sector norte, la Laguna de San Diego se ha convertido en un imán para viajeros y curiosos. En ese marco, el portal institucional Caldas es Natural y la Alcaldía de Samaná promocionan el paquete turístico denominado «Los Secretos del Volcán», una oferta de dos días y una noche que incluye recorridos en lancha, senderismo, visitas a aguas termales y a la quebrada Cristalina. La experiencia se complementa con una fogata nocturna donde se comparten relatos tradicionales de la región, hospedaje, alimentación, acompañamiento de un guía y póliza de viaje, según la información difundida por los operadores turísticos
El Servicio Geológico Colombiano ha aclarado, no obstante, que la laguna no representa un volcán activo ni está en erupción. Aunque en el área se han documentado emisiones gaseosas esporádicas, los expertos precisan que estos fenómenos no indican una erupción próxima y que el sistema se mantiene en condiciones de monitoreo y estudio. Para quienes deseen llegar hasta este paraje, el acceso requiere transporte coordinado desde el municipio de Norcasia, ya que hay tramos de carretera destapada y no existe transporte público directo hasta la laguna.
El entorno, cubierto por vegetación nativa y habitado por una variada fauna, ofrece además vistas panorámicas del paisaje montañoso de Caldas, lo que consolida a San Diego como un punto de encuentro entre el conocimiento científico y la experiencia turística. Las tarifas y la disponibilidad de cupos para el recorrido deben confirmarse directamente con el operador del paquete, que en los últimos meses ha visto crecer la demanda de viajeros atraídos por la posibilidad de conocer de cerca los vestigios de un pasado volcánico que marcó la geografía del oriente caldense.










