Gobierno anuncia respaldo a inversiones en carbón tras desplome de producción

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El Gobierno nacional anunció esta semana su respaldo a nuevas inversiones en el sector carbonífero colombiano con el objetivo de recuperar la producción, luego de años de fuerte caída en la actividad y las exportaciones. La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, fue la encargada de formular el anuncio durante la apertura del Congreso de la Federación Nacional de Carbón (Fenalcarbón), realizado en Bogotá, donde aseguró que acompañará los proyectos que lleguen al país, siempre que cuenten con tecnología responsable y prácticas sostenibles. El evento reunió a los principales actores del gremio, incluido su presidente, Carlos Cante, y el presidente de la junta directiva, Juan Manuel Sánchez, quienes presentaron un panorama crítico del sector y pidieron mejores condiciones para atraer capital.

Las cifras expuestas en el congreso evidencian la magnitud de la crisis. Colombia cuenta con reservas de carbón cercanas a los 4.500 millones de toneladas, pero su producción cayó de cerca de 68 millones de toneladas en 2022 a alrededor de 51 millones en 2025, un nivel que, según los cálculos del gremio, sitúa al país un 25 por ciento por debajo de los 90 millones de toneladas que llegó a producir. Las exportaciones de carbón y coque también sufrieron un derrumbe: pasaron de US$12.000 millones en 2022 a menos de US$5.000 millones en 2025. Los aportes a la nación se redujeron de cerca de $15 billones a solo $3,5 billones en el mismo periodo, mientras que los fletes terrestres aumentaron alrededor de un 60 por ciento en las principales rutas hacia los puertos, dificultando aún más la competitividad.

La ministra defiende un modelo energético mixto y la minería formal

En su intervención, Arboleda insistió en que la transición energética no debe entenderse como un abandono inmediato de los combustibles fósiles, sino como una migración gradual que garantice la confiabilidad del sistema eléctrico. Resaltó que el carbón desempeña un papel fundamental como fuente de respaldo, tal como quedó demostrado en 2024, cuando la generación eléctrica con este mineral casi se triplicó de manera diaria para sostener la demanda durante el fenómeno de El Niño. La funcionaria también mencionó los avances del Gobierno hacia una matriz energética diversificada, que incluya agua, carbón, gas y el desarrollo futuro de energía nuclear, y señaló la necesidad de ofrecer estabilidad jurídica a los inversionistas para evitar cambios bruscos en las reglas de juego.

«La transición energética es importante. Migrar a fuentes limpias es importante, pero también lo es la confiabilidad y disponer de estas fuentes, que nos dan tranquilidad. Colombia no tiene problemas de carbón, lo que tiene es una producción que cayó. Las cuentas que hemos hecho es que estamos 25 % por debajo de 90 millones de toneladas que el país llegó a producir».

María Nohemi Arboleda, ministra de Minas y Energía

La ministra enfatizó que el acompañamiento gubernamental a las nuevas inversiones estará condicionado al uso de la mejor tecnología y a prácticas que garanticen la formalidad del sector. «Vamos a acompañar esas inversiones que pueden venir, garantizando también que tengan sostenibilidad y la mejor tecnología. Queremos contribuir a que esta minería sea formal, porque no es posible que haya accidentes», afirmó, en alusión a los siniestros que han golpeado la actividad minera en el país. También se comprometió a trabajar en la seguridad de los territorios donde operan las empresas y a diversificar las fuentes de regalías, asegurando que su gestión se basará en hechos y datos, no en retórica.

«Podemos hacer una minería responsable. Mucha gente no sabe para qué sirve el carbón, pero este funciona para la transición. Mientras nosotros hagamos una minería responsable, que sea amable con el medio ambiente, vamos a comunicar eso. Nos vamos de retórica, sino de hechos y datos. Pues mientras yo esté aquí vamos a diversificar las fuentes en las regalías».

María Nohemi Arboleda, ministra de Minas y Energía

El gremio alerta sobre el colapso logístico y normativo

El presidente de Fenalcarbón, Carlos Cante, ilustró el deterioro del sector con cifras del transporte terrestre hacia los puertos. Según explicó, los volúmenes de carbón y coque movilizados desde el interior cayeron de 8,3 millones de toneladas en 2022 a 7,1 millones en 2025, y con los datos disponibles hasta agosto, es probable que el cierre de 2026 quede por debajo de los siete millones de toneladas. Esto se traduce en una drástica reducción de los viajes de camión, que pasaron de cerca de 250.000 anuales a unos 200.000 proyectados para el final del próximo año, es decir, 50.000 viajes menos. Cante también mencionó obstáculos operativos adicionales, como el cierre del Muelle 13, que agravan la situación logística del sector.

«Los volúmenes de carbones y coque movilizados desde el interior hacia los puertos han caído de 8,3 millones de toneladas en 2022 a 7,1 millones de toneladas en 2025 y con datos a agosto, es posible que este año (2026) cerremos por debajo de siete millones de toneladas, lo que significa haber pasado de cerca de 250.000 viajes de camión al año, a una cifra cercana a 200.000 viajes para el cierre de 2026».

Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón

El malestar del gremio se dirige principalmente contra las condiciones regulatorias y tributarias impuestas en los últimos años. Juan Manuel Sánchez, presidente de la junta directiva de Fenalcarbón, fue contundente al afirmar que ningún gobierno anterior había generado un impacto tan fuerte contra el sector. «Como nunca antes, un gobierno pretendió acabar con la economía. Entre 2022 y 2026 se establecieron más de 150 normas, decretos, leyes y nuevos impuestos que impactaron (al sector). La inversión prácticamente desapareció y los aportes a la nación pasaron de $15 billones en 2022 a solo $3,5 billones en 2025», señaló. El dirigente pidió fortalecer la seguridad jurídica, reducir los costos logísticos y mejorar las condiciones para atraer inversión, una demanda que la propia ministra pareció recoger al ofrecer estabilidad normativa.

«Como nunca antes, un gobierno pretendió acabar con la economía. Entre 2022 y 2026 se establecieron más de 150 normas, decretos, leyes y nuevos impuestos que impactaron (al sector). La inversión prácticamente desapareció y los aportes del sector a la nación pasaron de cerca de $15 billones en 2022 a solo $3,5 billones en 2025».

Juan Manuel Sánchez, presidente de la junta directiva de Fenalcarbón

Un horizonte con demanda mundial creciente

Pese al difícil panorama interno, el gremio ve oportunidades en el mercado internacional. Fenalcarbón proyecta que la demanda mundial de carbón superará los 8.000 millones de toneladas en 2026, un dato que respalda la necesidad de recuperar la competitividad del sector colombiano. Además, se mencionó un proyecto de central térmica en el departamento del Cesar que requeriría inversiones cercanas a los US$150 millones, una iniciativa que podría dinamizar la economía regional y dar señales de confianza a los inversionistas. La reducción del transporte terrestre también tiene efectos colaterales en otras actividades, pues el menor flujo de camiones afecta el traslado de productos importados, como alimentos para animales y fertilizantes, lo que podría incidir en la inflación nacional.

En medio de ese complejo escenario, la ministra Arboleda reiteró la voluntad del Gobierno de construir un nuevo pacto con el sector minero, basado en la formalidad, la seguridad y la estabilidad jurídica. Aunque las cifras muestran una profunda caída en la producción, las exportaciones y los aportes económicos, el anuncio de acompañamiento gubernamental abre la puerta a un posible punto de inflexión para una industria que el propio Gobierno reconoce como esencial para la confiabilidad energética del país, especialmente en momentos críticos como los fenómenos de sequía. La expectativa ahora está puesta en las acciones concretas que respalden esas palabras, mientras el gremio confía en que los hechos y las cifras marquen el inicio de una recuperación.

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