El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, anunció la implementación de control militar en las localidades de Usme y Sumapaz, en el sur de Bogotá, como respuesta a la creciente presencia de organizaciones criminales en esa zona de la capital. La medida fue revelada durante un consejo de seguridad celebrado tras la operación Bosur‑Kratos, desarrollada en la madrugada del 28 de octubre, y fue recibida con beneplácito por el representante a la Cámara por el Centro Democrático, José Jaime Uscátegui, quien no solo agradeció la decisión sino que anunció que solicitará su extensión al resto de la ciudad mediante un cabildo abierto previsto para el 7 de noviembre de 2026.
La operación Bosur‑Kratos, que se ejecutó en ocho localidades de Bogotá, dejó como resultado un balance contundente: según el presidente De la Espriella, se registraron 172 capturas, mientras que Uscátegui cifró los detenidos en más de 116. En total se realizaron 114 allanamientos, se desarticularon 10 bandas criminales y se incautaron 11 armas de fuego, 3 granadas, 72 cartuchos, 34 teléfonos celulares, 2.270 gramos de marihuana, 130 gramos de cocaína, 2.250 gramos de bazuco, 250 papeletas de tusi y 10,1 millones de pesos en efectivo. Entre los capturados figura alias Picolino, señalado como cabecilla del grupo delincuencial Los Ingenieros en Usme.
Una propuesta de larga data
El control militar en Usme y Sumapaz, según explicó el presidente, busca “contener la expansión de esas redes”, en alusión a organizaciones como el Tren de Aragua, el ELN, El Mesa y Los Ingenieros. La decisión responde a una demanda ciudadana que, de acuerdo con el representante Uscátegui, ha sido impulsada durante años por él mismo, su hermano el concejal Julián Uscátegui, y otros congresistas como Daniel Briceño y Carol Borda. “Agradezco al presidente Abelardo de la Espriella por anunciar la militarización de las localidades de Usme y Sumapaz, una decisión que va en la línea de la propuesta que llevamos años impulsando para enfrentar la criminalidad en la capital”, declaró Uscátegui, quien añadió: “Hoy Bogotá comienza a ver resultados de una propuesta que llevamos años defendiendo: la asistencia militar para recuperar la seguridad de nuestra ciudad”.
El representante a la Cámara, hijo del general retirado del Ejército Jaime Humberto Uscátegui, detalló que el próximo 7 de noviembre, durante un cabildo abierto, le solicitarán formalmente al alcalde Carlos Fernando Galán “la necesidad de extender la asistencia militar en toda Bogotá”. La iniciativa cuenta con el respaldo de más de 40.000 firmas de ciudadanos que apoyan la militarización como herramienta para frenar la criminalidad en la capital. “Lo que se hizo en la madrugada es histórico. Más de ciento dieciséis capturas, allanamientos, incautación de armas, drogas, celulares, motos robadas, incluso dinero en efectivo”, señaló Uscátegui al referirse a los resultados de la operación Bosur‑Kratos, que también intervino sectores de Santa Fe, San Bernardo y Ciudad Bolívar.
“Hay que tener el control militar en el Sumapaz y en el corredor de Usme y Sumapaz para contener la expansión de esas redes”
Abelardo de la Espriella, presidente de la República
El anuncio presidencial marca un giro en la estrategia de seguridad para Bogotá, donde la propuesta de asistencia militar había sido reiteradamente planteada por sectores políticos sin encontrar eco en administraciones anteriores. Ahora, con el control militar ya en marcha en dos localidades y la perspectiva de extenderlo a toda la ciudad, el debate sobre el papel de las Fuerzas Armadas en la seguridad urbana vuelve a tomar fuerza, mientras los bogotanos esperan que estas medidas se traduzcan en una reducción efectiva de la criminalidad que afecta a la capital.










