Un trágico accidente enluta al vallenato colombiano. El bus que transportaba a la agrupación del cantante Kbeto Zuleta cayó del puente sobre el río Ariguaní, en el municipio de Bosconia, Cesar, dejando un saldo de cuatro personas fallecidas y veintidós heridas. Entre los lesionados se encuentra el propio Kbeto Zuleta, quien perdió una pierna tras ser expulsado del vehículo por una ventana. El siniestro ocurrió en la madrugada del lunes 26 de octubre de 2026, aproximadamente a las dos o tres de la mañana, cuando la caravana regresaba de una presentación en Sincelejo.
Según el relato de Diego Armando Brito, asistente personal del cantante, el conductor del bus —un auxiliar que tomó el volante en Plato, Magdalena, por el cansancio del titular— circulaba a una velocidad estimada de 120 kilómetros por hora. Al llegar al puente, el hombre afirmó haber esquivado “dos perros”, pero Brito cuestionó esa versión. “Él como que acelera, mete el bus, se monta en las barandas que hay en la carretera. El bus queda de lado. Como que del mismo nervio sigue acelerando, llega a la punta del puente y coge hacia el río”, declaró el asistente, quien también fue expulsado por una ventana y cayó al agua, sumergiéndose dos veces antes de reaccionar. La comunidad de Bosconia acudió al rescate, ofreciendo ayuda a los ocupantes.
Angustia en la ambulancia
Brito relató momentos desgarradores durante el traslado del cantante al hospital. Mientras esperaban una ambulancia que tardó aproximadamente una hora y media en llegar, Kbeto Zuleta, consciente, lo tomó de la mano y no lo soltó en todo el trayecto. “Me decía: ‘No me dejes morir, Moño. No me dejes morir’”, recordó Brito, quien añadió que el cantante lloraba y lo apretaba con fuerza. “Yo pensaba que ya Kbeto ya se me iba”, confesó, al recordar cómo el artista lo abrazó cuando faltaban cinco minutos para llegar al centro asistencial. Kbeto había perdido una pierna en el impacto y pedía que lo incorporaran para ver sus extremidades, pero el asistente se negó. Mau, responsable de grabar y tomar fotografías de la agrupación, improvisó un torniquete con su camisa para detener la hemorragia en el muñón.
Entre los fallecidos se encuentran dos integrantes de la banda: el corista Giovanni Lobo y el guitarrista Harold Santana. Brito narró el momento en que halló a Lobo: “Le toqué la pierna, le dije: ‘Giova, Giova’. No me respondió. Le dije: ‘Está muerto’”. También rescató a Efraín Zuleta, acordeonero y tío del cantante, quien estaba aprisionado por el techo del bus sobre su pecho y el timón en el abdomen. “No sé si será el mismo Dios que me dio fuerza y le quité el techo encima”, expresó Brito. El coordinador del grupo fue localizado porque golpeaba el chasis desde la bodega sumergida. En total, cuatro personas murieron y veintidós resultaron heridas, de las cuales tres integrantes de la agrupación permanecían hospitalizados al momento de la entrevista, entre ellos el corista Ramón Beluní, cuyo estado era delicado.
Desarrollo de los hechos previos
La noche anterior, el domingo 25 de octubre, Kbeto Zuleta y su grupo actuaron en una fiesta privada en Sincelejo, a las nueve de la noche, durante dos horas. Tras el show, se quedaron a presenciar la presentación de Elder Dayán, con quien incluso interpretaron el tema “A Un Colega”. La caravana partió de Sincelejo a la medianoche. En El Carmen de Bolívar dejaron a cuatro integrantes y continuaron viaje. El conductor titular, que venía cansado desde la medianoche, cedió el volante a un auxiliar en Plato, Magdalena. Diego Armando Brito aseguró que era la primera vez que veía a ese conductor y que no se sentía confiado. Kbeto Zuleta viajaba habitualmente acostado sobre una colchoneta en la parte central del bus, lo que quizá mitigó el impacto de su expulsión. Fue trasladado en avión a la Clínica Iberoamericana de Barranquilla, donde permanece internado. Los sepelios de Giovanni Lobo y Harold Santana se realizaron por separado: el de Giovanni en Codazzi y el de Harold en Valledupar.
“Él como que acelera, mete el bus, se monta en las barandas que hay en la carretera. El bus queda de lado. Como que del mismo nervio sigue acelerando, llega a la punta del puente y coge hacia el río”.
Diego Armando Brito, asistente personal de Kbeto Zuleta
El conductor del bus justificó el siniestro diciendo que esquivó “dos perros”, a lo que Brito replicó: “¿Por qué no te los llevaste?”. La velocidad excesiva, la inexperiencia del volante y las condiciones de la vía se perfilan como factores determinantes en este accidente que enluta al género vallenato. La comunidad de Bosconia, lejos de la indiferencia, se volcó a auxiliar a las víctimas. “Nos decían que no nos iban a robar, que ellos nos iban a ayudar”, recordó Brito, quien aún cierra los ojos y “ve todo” respecto a las imágenes del accidente.










