El corredor vial que conecta a Murillo con Manizales, una ruta de 54,6 kilómetros que atraviesa el frágil ecosistema de alta montaña entre los departamentos de Tolima y Caldas, quedó sometido a partir de la fecha a un estricto régimen de pico y placa ambiental durante los fines de semana, los festivos y las temporadas especiales. La medida, que opera entre las 5:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, busca frenar el creciente impacto sobre la zona de amortiguación del Parque Nacional Natural Los Nevados, un territorio que un tribunal ya reconoció como sujeto de derechos. La decisión fue anunciada por la consejera presidencial para las Regiones, Valerie Lafaurie García, y formalizada a través de la Resolución 20263040042595 del Ministerio de Transporte, con fecha del 15 de octubre de 2026.
La restricción regula la circulación de todos los vehículos particulares según el último dígito de su placa, pero impone una prohibición permanente y absoluta para los vehículos de carga con un peso igual o superior a 3,4 toneladas y para aquellos automotores diseñados para transportar a más de 19 pasajeros. La vía, compuesta por dos tramos principales —44,7 kilómetros de la Ruta 50A03, que va desde El Arbolito hasta el paso urbano de Murillo, y 9,9 kilómetros de la Ruta 50CL04, entre La Esperanza y El Arbolito—, mantiene además un límite de velocidad máxima de 30 kilómetros por hora. La medida responde a un preocupante incremento del tránsito registrado desde el pasado 1 de julio, cuando el Tribunal Administrativo del Tolima ordenó levantar una restricción que estaba vigente, lo que desató una oleada de vehículos que, según advirtieron las autoridades, ha provocado atropellamientos de fauna silvestre, acumulación de residuos, congestión y un severo deterioro del ecosistema de páramo.
Orden judicial y protección del ecosistema
La implementación de este esquema no es una decisión administrativa aislada, sino el cumplimiento de un mandato judicial que viene de tiempo atrás. El Tribunal Superior de Ibagué, mediante una orden fechada el 7 de octubre de 2026, dio seguimiento a la histórica Sentencia STL10716-2020, que reconoció al Parque Nacional Natural Los Nevados como sujeto de derechos. En ese contexto, las autoridades de Tolima, Caldas y la Alcaldía de Manizales, en concertación con el Ministerio de Transporte, definieron un cronograma que incluye un esquema diferencial que regirá entre el 28 de diciembre de 2026 y el 11 de enero de 2027, periodo durante el cual se habilitarán dos dígitos adicionales de placa para facilitar la movilidad sin desatender la conservación.
«Proteger el Parque Nacional Natural Los Nevados es una responsabilidad que compartimos entre el Gobierno Nacional, las autoridades locales y la ciudadanía. Por eso, en el corredor Murillo-Manizales ya rige el pico y placa ambiental durante los fines de semana festivos y temporadas especiales, de 5 de la mañana a 4 de la tarde. La medida regula la circulación de vehículos según el último dígito de la placa, a lo largo de 54,6 kilómetros entre Caldas y Tolima»
Valerie Lafaurie García, consejera presidencial para las Regiones
La consejera Lafaurie también hizo un llamado a la ciudadanía para que planifique sus viajes con anticipación y consulte el cronograma oficial y las excepciones. «El Gobierno Nacional continúa trabajando con las regiones para armonizar la movilidad y la conservación de nuestros ecosistemas», señaló, al tiempo que recordó que existen excepciones para ambulancias, vehículos de emergencia, fuerzas de seguridad, servicios públicos esenciales y el transporte municipal autorizado.
Recomendaciones para un turismo responsable
Mario Alberto Tovar, secretario de Tránsito y Transporte del Tolima, fue enfático al advertir que los visitantes tienen prohibido descender de los vehículos en la vía, bloquear la calzada o acercarse a la fauna silvestre que habita en la zona. Las normas de velocidad máxima y las restricciones de estacionamiento continúan vigentes, y las autoridades advierten que se realizarán controles para garantizar su cumplimiento. La medida, más allá de la regulación del tránsito, busca promover un turismo responsable que reduzca la presión sobre un ecosistema clave para la producción de agua y la conservación de la biodiversidad en Colombia, asegurando que el corredor Murillo-Manizales siga siendo una puerta de entrada al parque sin que ello implique su degradación.










