Recomiendan en Bogotá reforzar protección de gatos negros en Halloween

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El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal, Idpyba, emitió una serie de recomendaciones para proteger a los gatos, especialmente aquellos de pelaje negro, durante la temporada de Halloween. La principal advertencia, explicada por la etóloga Catalina Polo, surge de la persistencia de supersticiones que vinculan a estos felinos con creencias negativas, un fenómeno que se intensifica en esta época y puede derivar en episodios de maltrato, estrés severo y escapes que ponen en riesgo su integridad.

La dimensión histórica de este problema se remonta a la Edad Media, entre los siglos XII y XIII, cuando interpretaciones religiosas asociaron a los gatos negros con herejías y figuras demoníacas. Aunque el tiempo ha pasado, esas ideas persisten en el imaginario colectivo y resurgen con fuerza durante celebraciones como Halloween, exponiendo a los animales a conductas de violencia, abandono y negligencia. Catalina Polo detalló algunas señales de alerta que la comunidad debe identificar, como cuando una persona intenta atraer a un felino conocido con comida o juguetes «con el propósito de capturarlo y encerrarlo en una maleta, una caja o cualquier espacio reducido». También mencionó que los golpes, las agresiones con objetos contundentes, las vocalizaciones intensas, los intentos de captura sin justificación y el encierro prolongado son manifestaciones de maltrato que se pueden presentar.

Medidas de prevención y bienestar felino

Para evitar estas situaciones, el Idpyba recomendó mantener a los gatos en sitios tranquilos dentro del hogar, con acceso permanente a agua, alimento, arenero limpio y escondites que les proporcionen seguridad. Es fundamental revisar puertas, ventanas, balcones y patios para prevenir escapes, así como colocarles una placa de identificación con un número de contacto o, de ser posible, un microchip. Otro aspecto clave es evitar disfrazarlos, especialmente con atuendos que tengan cordones o piezas pequeñas que puedan ingerir, y nunca aplicarles maquillaje para humanos, ya que puede causar irritaciones. La alimentación también requiere cuidado, pues el chocolate y los dulces típicos de Halloween son perjudiciales para los felinos, al igual que las velas encendidas, los cables eléctricos y las decoraciones pequeñas que pueden provocar accidentes.

«Las persecuciones, los ruidos, los intentos de captura y otras experiencias invasivas elevan los niveles de cortisol»

Catalina Polo, etóloga del Idpyba

La especialista advirtió que ese aumento sostenido de cortisol altera la conducta del animal, dificulta su adaptación al entorno y reduce sus oportunidades de adopción en refugios, pues los gatos sometidos a estrés crónico suelen mostrar comportamientos más retraídos o reactivos. En el caso de los gatos callejeros, las comunidades pueden contribuir proporcionándoles refugios improvisados, agua y condiciones que reduzcan su exposición al frío, la lluvia y el tránsito vehicular. Si alguien sospecha de un caso de maltrato, debe informar a las autoridades competentes con datos precisos de lugar, hora y personas involucradas, sin difundir acusaciones sin sustento, para evitar generar alarmas injustificadas. Aunque no existen estadísticas oficiales que confirmen un incremento generalizado de agresiones en estas fechas, el llamado es a la prevención y a no normalizar acciones que provoquen miedo o daño a estos animales, recordando que la temporada de Halloween debe ser un espacio de cuidado y respeto para todos los seres que conviven en la ciudad, incluyendo a los gatos negros que aún cargan con el peso de antiguas leyendas.

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