El euro cerró la jornada del 30 de octubre en 3.611,39 pesos colombianos, lo que representa un incremento del 7,09% frente al cierre previo de 3.372,3 pesos, según datos de Dow Jones. La moneda europea acumula así una tendencia positiva en los últimos dos días, con un avance semanal del 2,72%, aunque en términos interanuales aún registra una caída del 17,19%. La volatilidad del tipo de cambio se ubicó en 49,98%, muy por encima de la referencia de 24,55%, lo que evidencia un mercado cambiario especialmente inestable.
Este comportamiento alcista del euro se produce en un contexto de debilidad global del dólar estadounidense, que ha perdido terreno frente a diversas monedas del mundo. El índice DXY, que mide el valor del billete verde frente a una canasta de divisas, ha caído un 9%, mientras que el peso colombiano se ha apreciado un 14% durante 2025. A esto se suma un flujo sostenido de remesas y la expectativa de que el Banco de la República ajuste al alza las tasas de interés locales, que actualmente se encuentran en 9,25%. En contraste, la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su tasa en un rango de 3,50% a 3,75%, lo que amplía el diferencial de tasas a favor del peso.
Proyecciones y perspectivas para 2026
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el precio del dólar promediará 3.878 pesos en 2026, un escenario que se sustenta en la debilidad prolongada de la moneda estadounidense, la continuidad de las remesas y un posible aumento de las tasas locales. Sin embargo, no todo es favorable para el peso. El análisis advierte sobre riesgos importantes para el próximo año, entre ellos la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral, factores que podrían presionar al alza la tasa de cambio y revertir parte de la apreciación actual.
La moneda colombiana, controlada por el Banco de la República, mantiene su diseño de biodiversidad en las denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las piezas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas, con medidas de seguridad especiales, e incluyen en sus diseños especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, un reflejo del patrimonio natural del país que acompaña cada transacción en un mercado cambiario que sigue mostrando fuertes movimientos.










