Una noche de Halloween terminó en tragedia en Bucaramanga cuando Jerson Fabián Villalba Murillo, de 23 años, perdió la vida después de ser apuñalado en el cuello durante una riña al interior de la discoteca Géminis, en el barrio Mejoras Públicas. Los hechos ocurrieron alrededor de la 1:15 de la madrugada del domingo 1 de noviembre, en medio de una pelea que involucró a varios asistentes del establecimiento y cuyo origen aún es materia de investigación por parte de las autoridades.
Según el relato de un acompañante de la víctima, el presunto agresor sería un hombre vestido con un buzo blanco con capota. De manera preliminar se estableció que esa misma persona habría sido quien trasladó al herido en una motocicleta hasta el Hospital Universitario de Santander, un detalle que las autoridades buscan esclarecer. Villalba Murillo ingresó al centro asistencial con una herida cortopunzante en el cuello y fue llevado de urgencia a cirugía, pero falleció minutos después debido a la gravedad de la lesión.
Discoteca sellada y cámaras sin entregar
La discoteca Géminis fue sellada por diez días mientras avanza la investigación, aunque hasta el momento no se reportan capturas relacionadas con el homicidio. Un aspecto que ha llamado la atención de los investigadores es que las grabaciones del sistema de vigilancia del establecimiento no pudieron ser entregadas porque, según se informó, el técnico encargado de las cámaras no estuvo disponible en el momento en que fueron requeridas. La falta de ese material visual podría dificultar la identificación plena del responsable, por lo que las autoridades dependen por ahora de los testimonios de quienes presenciaron la riña.
El caso se enmarca en una noche de alta movilización en Bucaramanga, donde los controles de Halloween estuvieron enfocados en contener las caravanas de motociclistas y evitar desórdenes. El alcalde Cristian Portilla se refirió a esos operativos y destacó los resultados generales: más de 200 motos fueron inmovilizadas, se produjeron cuatro capturas, se incautaron armas blancas y se impusieron más de 200 comparendos por infracciones de tránsito. En medio de esos procedimientos, una conductora de una camioneta Toyota intentó evadir un retén policial, chocó contra dos vehículos y pasó por encima de los maletines del puesto de control antes de ser interceptada. Al interior del automotor las autoridades hallaron una botella de aguardiente y latas de cerveza, por lo que se sospechaba de embriaguez, aunque no se informó el resultado de una prueba de alcoholemia.
«La autoridad se respeta y la vida se protege»
Cristian Portilla, alcalde de Bucaramanga
Mientras la ciudad se recupera de una celebración que dejó múltiples comparendos y vehículos inmovilizados, la muerte de Jerson Fabián Villalba Murillo plantea un nuevo desafío para las autoridades locales, que ahora intentan reconstruir los minutos previos a la riña, identificar al hombre del buzo blanco y establecer si entre los involucrados existían conflictos previos. El sellamiento del establecimiento y la recolección de testimonios serán claves para determinar responsabilidades en un hecho que convirtió una noche de disfraces y fiesta en un duelo familiar.










