Un sismo de magnitud 5,6 sacudió la madrugada de este martes 3 de noviembre de 2026 buena parte de la zona andina del país, con epicentro en el municipio de Chaparral, en el sur del Tolima. El movimiento telúrico se registró a las 4:13 a. m. y, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), tuvo una profundidad superficial de aproximadamente 19 kilómetros, condición que explica por qué fue percibido con tanta intensidad en ciudades distantes del epicentro. Al temblor principal le siguieron al menos cinco réplicas, cuyas magnitudes oscilaron entre 2,1 y 3,5, según el primer reporte de réplicas divulgado por la entidad a las 5:45 a. m. y un nuevo balance entregado a las 8:16 a. m.
El saldo preliminar deja una persona lesionada en Chaparral, luego de que le cayera encima parte de una pared en una vivienda, además de daños materiales menores en distintos puntos del Tolima y del vecino departamento del Quindío. En Quimbaya (Quindío) se reportó el desprendimiento de parte de la estructura de una iglesia ubicada en la carrera Quinta, sin que se registraran personas lesionadas por este hecho. En Bogotá y Cundinamarca, en cambio, las autoridades no reportaron afectaciones adicionales distintas a la fuerte percepción del movimiento en los edificios de la capital.
Más de 3.800 reportes de sismo sentido
La Red Sismológica Nacional de Colombia recibió más de 3.800 reportes ciudadanos de sismo sentido tras el temblor. Bogotá concentró la mayor cantidad, con más de 1.000 comunicaciones, seguida por el Valle del Cauca con 940 y por el propio Tolima con 460, lo que confirma que el movimiento se sintió con fuerza incluso a cientos de kilómetros del epicentro. La difusión del evento fue inmediata: ciudadanos de Chaparral y de otros municipios tolimenses grabaron las réplicas y compartieron los videos en redes sociales durante las primeras horas de la mañana.
El SGC divulgó la información oficial en un video publicado horas después del sismo y en publicaciones en redes sociales en las que fue detallando las réplicas y los municipios con afectaciones. Desde la entidad se insistió en que la actividad continúa bajo estricto monitoreo y se explicó el origen geológico del fenómeno. Carolina García Londoño, directora técnica de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano, señaló que la sismicidad está relacionada con las características del subsuelo tolimense.
«Les recordamos que el departamento del Tolima es atravesado por diferentes fallas geológicas que pueden causar este tipo de actividad sísmica».
Carolina García Londoño, directora técnica de Geoamenazas del SGC
Respecto a los movimientos posteriores, la funcionaria precisó que estos forman parte del comportamiento esperado tras un evento de magnitud considerable y que, en este caso, corresponden a una secuencia que sigue siendo objeto de seguimiento técnico. «Hacen parte de la actividad sísmica que continúa siendo monitoreada en la zona», afirmó García Londoño al referirse a las cinco réplicas contabilizadas en el primer reporte.
Un temblor que se sintió donde ya había temblado
El movimiento de este martes se sintió con particular fuerza en varias de las ciudades donde el sismo del pasado 10 de agosto ya había sido percibido de manera intensa, lo que reactivó la preocupación de los habitantes de la región andina por la frecuencia de estos eventos. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres (Ungrd) acompañó la evaluación de daños en los municipios afectados, en coordinación con los organismos de emergencia locales del Tolima y del Quindío, mientras el SGC mantenía el monitoreo permanente de la actividad sísmica en la zona del epicentro y reiteraba el llamado a la calma y a reportar cualquier novedad a través de los canales oficiales.










