Un hombre de 43 años identificado como José Luis Botero murió en la madrugada del martes 3 de noviembre de 2026 tras ser agredido con arma blanca por varias personas que lo acusaron de presuntamente intentar llevar a dos niñas de 7 y 9 años a su habitación del Hotel El Ajedrez, ubicado en el barrio Estación Villa, comuna 10 de Medellín. La víctima, huésped de la habitación 511 del establecimiento, se desplomó en la carrera 52 con calle 54 y fue trasladada por una patrulla de la Policía Nacional al Hospital San Vicente Fundación (Policlínica), donde ingresó sin signos vitales. Las autoridades clasificaron preliminarmente su muerte como homicidio y capturaron a dos personas por el hecho: Orainnys Saireth Tovar Tovar, de 23 años, y Gregory Alexander Torres Díaz, de 26, ambos de nacionalidad venezolana según información divulgada por TeleAntioquia.
El caso, sin embargo, presenta dos versiones oficiales que difieren en la conducta inicial del fallecido. Según la Fiscalía General de la Nación y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), Botero habría ofrecido dinero a las dos menores para que ingresaran a su cuarto; la madre de las niñas lo confrontó y se desató una pelea, tras lo cual el hombre intentó escapar y fue atacado por varias personas. En cambio, el subsecretario Operativo de Seguridad de Medellín, Sebastián Acosta, sostuvo que el sujeto habría intentado ingresar a la habitación donde se encontraban las menores, lo que desencadenó la reacción de terceros que lo retiraron del establecimiento y le ocasionaron múltiples lesiones. En ambos relatos, el desenlace es el mismo: un grupo de ciudadanos se tomó la justicia por mano propia.
La versión de la Alcaldía y el rechazo a la justicia por mano propia
El funcionario distrital entregó detalles de lo ocurrido durante la madrugada y fue enfático en rechazar cualquier forma de violencia, al tiempo que confirmó que la Fiscalía adelanta las investigaciones para esclarecer los hechos. Acosta también precisó que el Distrito activó de inmediato la ruta de protección para las dos menores, quienes se encontraban junto a sus padres, a través del grupo de infancia y adolescencia, con el fin de garantizar sus derechos y bienestar.
«Según las primeras versiones, durante la madrugada, el ciudadano habría intentado ingresar a una habitación de hotel donde se encontraban dos niñas de siete y nueve años. Ante esta situación, varias personas intervinieron, lo retiraron del establecimiento y presuntamente le ocasionaron múltiples lesiones»
Sebastián Acosta, subsecretario Operativo de Seguridad de Medellín
«La Fiscalía adelanta las investigaciones para esclarecer lo ocurrido. Desde la Alcaldía de Medellín rechazamos cualquier forma de violencia. Quiero ser enfático: ninguna situación justifica tomar la justicia por mano propia. La protección de nuestros niños, niñas y adolescentes es una prioridad. Por eso activamos de inmediato, a través de nuestro grupo de infancia y adolescencia, la ruta de protección para garantizar los derechos y el bienestar de las dos menores, quienes se encontraban junto a sus padres»
Sebastián Acosta, subsecretario Operativo de Seguridad de Medellín
Las consecuencias legales de la justicia por mano propia
El caso reabre el debate sobre las consecuencias jurídicas de la llamada justicia por mano propia en Colombia. La Ley 23 de 1991 contempla sanciones para quien ejerza arbitrariamente las propias razones, con multas que pueden ascender hasta un salario mínimo mensual legal vigente, además de posibles consecuencias penales según la gravedad de la conducta. La norma es clara en señalar que quien, en lugar de recurrir a la autoridad y con el fin de ejercer un derecho, se haga justicia por sí mismo, incurrirá en esa sanción económica.
«Ejercicio arbitrario de las propias razones. El que, en lugar de recurrir a la autoridad y con el fin de ejercer un derecho, se haga justicia arbitrariamente por sí mismo, incurrirá en multa hasta de un salario mínimo mensual legal»
Ley 23 de 1991
El CTI realizó la inspección técnica del cadáver y la recolección de elementos materiales probatorios tanto en el hotel como en el centro asistencial, mientras los dos capturados quedaron a disposición de la autoridad competente para su judicialización. La Alcaldía de Medellín, liderada por Federico Gutiérrez, rechazó el hecho de justicia por mano propia y reiteró el llamado a acudir a las autoridades ante cualquier situación de riesgo, en un caso que deja dos menores bajo atención del Distrito, dos personas privadas de la libertad y un hombre muerto en medio de versiones que la Fiscalía deberá esclarecer.










