Abogado colombiano: portero no irá a prisión por muerte de futbolista en España

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La muerte del futbolista Jesús de Miguel, del CD Tenerife, tras recibir un impacto del portero Jesús Owono durante un partido oficial de fútbol español, ha desatado un debate legal que se instaló el martes 3 de noviembre de 2026. El abogado colombiano Francisco Bernate sostiene que la acción debe considerarse una jugada deportiva y no un delito. El análisis se centra en determinar si el gesto de Owono, quien salió de su área y saltó con la rodilla elevada impactando en el pecho de De Miguel, se enmarca dentro del riesgo permitido del fútbol o constituye una agresión ajena al juego.

El suceso derivó en la expulsión inmediata del portero con tarjeta roja. Sin embargo, Bernate, quien cita al Maestro Silva Sánchez en su argumentación, señala que la salida de un arquero contra un delantero es una de las jugadas más frecuentes y peligrosas del fútbol, y que el análisis penal debe basarse en si la conducta mantiene relación con la disputa deportiva o si se trata de un ataque deliberado sin vínculo con la jugada.

Los precedentes judiciales y la frontera del riesgo permitido

El abogado colombiano menciona la Sentencia del Tribunal Supremo español STS 379/2025, citada como precedente sobre agresiones fuera del juego. En esa decisión, se condenó a un jugador que, tras ser expulsado, regresó al campo para agredir a un rival, mostrando que el riesgo permitido no protege ataques intencionales fuera de la dinámica del partido. Bernate argumenta que, en este caso, la acción de Owono ocurrió durante el desarrollo de una jugada, por lo que prevalece la lógica del deporte.

«El fútbol es un juego de contacto que la sociedad acepta con sus reglas. Jugarlo no es delito aunque alguien se lesione»

«Que muera no cambia el juicio. Se mira la jugada como se hizo, no lo que vino después»

«Lo más probable es que el portero no responda penalmente»

Francisco Bernate, abogado colombiano

No obstante, Bernate introduce una hipótesis que podría cambiar el panorama: si Owono ya no pudiera llegar al balón, la jugada perdería su justificación deportiva. En ese escenario, el abogado califica la acción como un homicidio.

«Eso no es fútbol: es homicidio»

Francisco Bernate, abogado colombiano

De esta manera, el debate legal queda abierto mientras se esclarecen los detalles exactos de la jugada. La frontera entre el riesgo permitido en el deporte y la agresión punible dependerá de si Owono tenía opción real de disputar el balón o si su acción fue desproporcionada. El fútbol, como actividad aceptada socialmente, implica ciertos riesgos, pero casos como este ponen a prueba los límites del derecho penal frente a la fatalidad en el deporte.

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