En un hecho que conmocionó a Medellín, el taxista Guillermo León Palacio Londoño fue enviado a prisión tras ser imputado por feminicidio agravado en grado de tentativa, luego de arrojar una sustancia química corrosiva sobre su expareja, una mujer de 24 años cuya identidad no fue revelada. La agresión ocurrió el 28 de octubre de 2026, aproximadamente a las 10 de la noche, al interior de un vehículo tipo taxi en el sector de Aranjuez, cerca de la Universidad de Antioquia y la avenida Regional, cuando el hombre citó a la víctima con el pretexto de hablar sobre sus hijos menores.
Según la Fiscalía de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) Seccional Medellín, Palacio Londoño detuvo el taxi aduciendo una falla mecánica, se dirigió al baúl, extrajo un recipiente y arrojó el líquido corrosivo sobre el rostro y el cuerpo de la mujer, causándole quemaduras de segundo grado en el 50% de su superficie corporal. El dictamen del Instituto Nacional de Medicina Legal estableció lesiones en cara, ojos, cuello, tórax, abdomen, extremidades superiores, muslo derecho y región glútea, con un compromiso ocular bilateral que puso en riesgo su visión y su vida. La víctima sintió un intenso ardor y dificultades para ver, por lo que le pidió a su expareja que la trasladara a un centro asistencial, solicitud que el hombre atendió.
Un pasado de violencia y control
La relación entre el acusado y la víctima estuvo marcada durante años por agresiones físicas, insultos y maltrato psicológico, según documentó la Fiscalía. La mujer había terminado el vínculo, pero el hombre insistía en recuperarla con amenazas y manipulaciones. Durante la audiencia, el fiscal de la URI señaló que Palacio Londoño sometía a su expareja a constantes descalificaciones, diciéndole «que no lo dejara, que ella no valía nada». También se revelaron antecedentes de intentos de ahorcamiento, golpes y lanzamiento de objetos, así como amenazas de hacerse daño cuando la mujer intentaba alejarse.
«El 28 de octubre de 2026, aproximadamente a las 22:00 horas, al interior de un vehículo tipo taxi, al parecer usted le arrojó una sustancia química corrosiva sobre su rostro y distintas partes de su cuerpo»
Fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI), durante la audiencia
Tras el ataque, el acusado presionó a la víctima para que atribuyera la agresión a un habitante de calle, versión que también dio inicialmente a la Policía. En su relato, el fiscal explicó que el hombre dijo que «se varó en el carro, que detuvo el vehículo para solucionar la falla y que se aproxima un habitante de calle». Sin embargo, los uniformados activaron una alerta para revisar las cámaras de seguridad y enviaron patrullas al sitio, aunque no lograron obtener resultados inmediatos. Finalmente, la Policía Nacional capturó a Palacio Londoño después de la agresión, y su ubicación se facilitó porque el propio taxista también sufrió quemaduras durante el hecho y tuvo que acudir a un centro médico para recibir atención de urgencia.
En la audiencia de imputación, el procesado no aceptó los cargos, pero un juez de control de garantías ordenó su reclusión en prisión mientras avanza la investigación. La Fiscalía destacó que el caso se enmarca en un contexto de violencia de género, donde la víctima había tomado la decisión de terminar la relación, y que la agresión constituye un intento de feminicidio con un elevado grado de sevicia. El informe de Medicina Legal confirmó que las quemaduras comprometieron la mitad del cuerpo y pusieron en peligro la vida de la joven, quien permanece bajo atención médica mientras su expareja enfrenta las consecuencias judiciales de este ataque.









