El presidente de la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), Nelson Castañeda, lanzó durante la IX Cumbre del Petróleo, Gas y Energía 2026, realizada en Cartagena, un contundente mensaje sobre el futuro energético del país: si se desarrollan los yacimientos no convencionales mediante la técnica del fracking, Colombia podría multiplicar por cuatro sus reservas de petróleo y por 97 las de gas. Castañeda insistió en que para lograr ese salto es indispensable brindar a los inversionistas condiciones de estabilidad jurídica y tributaria, y advirtió que en el corto plazo no hay cómo reemplazar el aporte económico y fiscal que genera el sector.
En un escenario marcado por la creciente dependencia de las importaciones —el 30% del gas que consume Colombia viene del exterior—, el dirigente gremial planteó cuatro pilares fundamentales para garantizar el abastecimiento a largo plazo: el recobro mejorado de los yacimientos existentes, la aceleración de la producción de gas ya descubierto, la explotación de yacimientos no convencionales como el fracking y un incremento sustancial de la exploración. Según Castañeda, en la actualidad se recupera apenas el 15% del petróleo original de los yacimientos descubiertos. «Cada punto adicional de recobro suma cerca de 800 millones de barriles, unos tres años de producción del país», explicó.
Un potencial que espera su oportunidad
Las cifras presentadas por el presidente de Campetrol dibujan un horizonte de abundancia si se toman las decisiones correctas. Colombia posee 10,5 tera pies cúbicos (TPC) de gas contingente, el 74,5% de ellos localizados costa afuera, un volumen que equivale a seis veces las reservas probadas actuales. Para aprovecharlos, Castañeda pidió que los proyectos offshore sean considerados estratégicos, similares a los PINES, y que cuenten con una mesa exclusiva de trámites que acelere su desarrollo. En tierra, la Agencia Nacional de Hidrocarburos ya reservó cerca de 20 millones de hectáreas para preparar un nuevo proceso de asignación de áreas exploratorias, lo que demuestra que hay voluntad de avanzar.
En cuanto al fracking, el directivo fue enfático al señalar que Colombia lleva años discutiéndolo sin haberlo implementado a escala comercial, mientras otros países ya cosechan resultados. «Argentina ya lo demostró: 71% de su crudo y gas viene de no convencionales y hoy produce cinco veces más gas que Colombia. Lo paradójico: arrancamos esta discusión al mismo tiempo. Hay que llevar a etapa comercial los proyectos en zonas como Magdalena Medio y Cesar-Ranchería, y recuperar el tiempo perdido frente a Estados Unidos y Argentina, capitalizando la curva de aprendizaje y aplicando el Fracking 4.0 con las mejores prácticas del mercado», afirmó.
«Podemos multiplicar por cuatro las reservas de petróleo y por 97 las reservas de gas»
Nelson Castañeda, presidente de Campetrol
La posibilidad de que Drummond Energy perfore su primer pozo de fracking en menos de un año añade urgencia al debate, sobre todo cuando el proyecto de ley de rescate fiscal contempla el Régimen Único de Generación de Empleo (Ruge) como una herramienta para incentivar grandes inversiones, incluido el fracking. Para reducir los riesgos exploratorios, Campetrol propone un decreto que reconozca el subsuelo como activo estratégico y articule a las entidades para llevar más inversión en geología básica al Plan Nacional de Desarrollo. La fórmula, según Castañeda, es simple: brindar certidumbre jurídica y tributaria para que el capital fluya hacia estas actividades, asegurando así el suministro energético del país mientras se desarrollan otras fuentes de energía.









