En un giro que expone la corrupción trasnacional en el sistema judicial mexicano, el juez Luis Benítez Alcántara fue detenido en Colombia con fines de extradición a Estados Unidos, acusado de recibir dos millones de dólares en sobornos para liberar al canadiense Andrew Clark, señalado como el segundo al mando de una red de narcotráfico liderada por el ex snowboarder olímpico Ryan Wedding. La detención, confirmada por el Departamento de Justicia estadounidense, se suma a una compleja trama de crimen organizado que incluye asesinatos por encargo y vínculos con la temida Oficina de Envigado, grupo surgido tras la caída de Pablo Escobar.
De acuerdo con la acusación de la fiscalía de Estados Unidos, cerca del 24 de febrero de 2025, el mismo día que recibió el pago completo de los dos millones de dólares en sobornos, el acusado Benítez concedió una fianza a Clark y ordenó que fuera liberado desde un centro de detención en Zapopan, Jalisco, donde había sido capturado el 8 de octubre de 2024 en la exclusiva Plaza Andares. Antes de esa liberación, Clark ya había realizado un pago previo de 2,75 millones de dólares a personas no identificadas, mientras el juez enfrenta nueve cargos penales en su contra, que incluyen tráfico de drogas, delincuencia organizada y asesinato, con penas que van desde 15 años de prisión hasta la cadena perpetua.
La red de Ryan Wedding y el asesinato de un testigo clave
Ryan Wedding, ex snowboarder olímpico canadiense que compitió en los Juegos de Invierno, es señalado por las autoridades estadounidenses como el líder de una organización que traficaba cocaína desde Colombia hacia México y Estados Unidos. Wedding, quien se entregó en México en enero de 2026 y fue trasladado a California para enfrentar dos causas penales, habría ofrecido hasta cinco millones de dólares por el homicidio de Jonathan Christopher Acevedo García, un colombo-canadiense que trabajó para la red y comenzó a colaborar con el FBI en 2024. Acevedo fue asesinado el 31 de enero de 2025 en un restaurante de Medellín, en un crimen que revela la crudeza de la organización: Wedding pagó más de 18.000 dólares para rastrear el teléfono de la víctima y otros 10.000 dólares para difundir fotografías y mensajes que lo calificaban como «soplón», con el fin de desviar la investigación.
«Cerca del 24 de febrero de 2025, el mismo día que recibió el pago completo de 2 millones de dólares en sobornos, el acusado Benítez concedió una fianza a Clark y ordenó que fuera liberado»
Acusación de la fiscalía estadounidense
En el asesinato de Acevedo también están implicados Carmen Valotes Flórez, quien coordinó los pagos para citar a la víctima, y Allistair Chapman, que pagó los 10.000 dólares para etiquetarlo como informante. La extradición de Clark a Estados Unidos, formalizada por la fiscalía estadounidense en noviembre de 2024, se concretó pocos días después de su polémica liberación ordenada por Benítez, lo que desató una alerta internacional sobre la infiltración del narcotráfico en el poder judicial mexicano. Mientras tanto, la sombra de la Oficina de Envigado y la red de Wedding sigue siendo investigada por autoridades de tres países.









