El Fondo Nacional del Ahorro (FNA) ha puesto en marcha una línea de financiación que cubre hasta el 90 % del valor comercial de vivienda usada para sus afiliados en todo el territorio colombiano, tanto para quienes tienen cesantías como para aquellos con ahorro voluntario contractual. La medida busca facilitar la adquisición de inmuebles ya construidos, eliminando barreras como el límite de antigüedad del bien y permitiendo que los recursos administrados por la entidad se destinen a viviendas de interés prioritario (VIP), social (VIS) o sin límite de precio (no VIS). El crédito se concede con base en la evaluación del valor en compraventa, el avalúo comercial y la capacidad de pago del solicitante, en un trámite que abarca cinco etapas: solicitud, estudio de crédito, evaluación financiera, legalización y desembolso.
En cuanto a los plazos, los afiliados pueden optar por financiación en UVR con un período de entre 5 y 30 años, o en pesos hasta 20 años. Las tasas de interés varían según el tipo de afiliación y el nivel de ingresos. Para crédito hipotecario con cesantías en pesos, la tasa efectiva anual parte del 10,00 % para ingresos de hasta dos salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMMLV) y llega al 12,60 % para quienes ganan más de cuatro SMMLV. En UVR, el rango va desde UVR + 5,00 % hasta UVR + 8,10 %. Los afiliados por ahorro voluntario contractual acceden a tasas en pesos desde 11,50 % hasta 13,60 % efectivo anual. A estas condiciones se suma el beneficio Generación FNA, que otorga una reducción de 50 puntos básicos en la tasa de interés.
Requisitos y proceso de solicitud
Para acceder al crédito, el solicitante debe estar afiliado al FNA, tener entre 18 y 75 años, acreditar ingresos y capacidad de pago, y autorizar por escrito la consulta en centrales de riesgo, requisito que también aplica para codeudores y avalistas. Las cesantías del afiliado deben estar libres de embargos o pignoraciones externas. En caso de solicitud conjunta, cada persona debe cumplir individualmente con todas las condiciones. Los empleados, independientes y contratistas por prestación de servicios deben presentar soportes de ingresos diferenciados según su vinculación laboral. La condición de vivienda usada se acredita mediante avalúo comercial o certificado de tradición y libertad, y se requiere además la promesa o contrato de compraventa y la escritura pública cuando el certificado registre varias transferencias.
La radicación de la solicitud puede realizarse en los puntos de atención presencial del Fondo o de manera virtual a través de su plataforma oficial, que también dispone de un simulador de crédito hipotecario para que los interesados calculen cuotas y condiciones según su perfil. La entidad administra cesantías y ahorro voluntario contractual de sus afiliados, y esta línea de financiación representa una alternativa concreta para que los colombianos accedan a vivienda usada en cualquier región del país, sin restricción de antigüedad del inmueble y con un financiamiento que alcanza el 90 % de su valor comercial.









