El expresidente Iván Duque reveló, en una entrevista para el pódcast Los hombres sí lloran, que rompió en llanto antes de anunciar al país el aislamiento preventivo obligatorio en marzo de 2020, en los inicios de la pandemia de covid-19. Consciente del impacto inmediato que la medida tendría sobre millones de familias colombianas que dependían de ingresos diarios, el entonces mandatario confesó que la angustia y la presión lo llevaron a las lágrimas mientras preparaba el discurso que cambiaría la vida de todo un país.
Duque relató que, antes de la declaración oficial, sostuvo una llamada con una comerciante que le preguntó directamente: “¿Usted nos va a encerrar?”. La mujer le advirtió: “Si usted cierra, yo me quedo sin trabajo y en una semana y media no tenemos qué comer”. Esa conversación, según narró el expresidente, regresó a su mente cuando se sentó a redactar a mano el mensaje que horas después pronunciaría en cadena nacional. “Se me encharcaron los ojos”, confesó Duque, quien recordó que era “una conjunción entre nervios, presión y ansiedad por lo que seguía”. En sus palabras: “Uno toma decisiones fuertes, uno está en la fortaleza institucional, pero en el fondo tiene el alma amargada porque está tomando una decisión que sabe que es correcta, pero que va a tener efectos muy difíciles en la vida de los demás”.
El anuncio del aislamiento, que se produjo cuando aún no existían vacunas disponibles, marcó el inicio de una de las decisiones más complejas de su mandato, que se extendió entre 2018 y 2022. Antes de salir a dar el mensaje, Duque se reunió con la vicepresidenta, el ministro de Salud y representantes de asociaciones médicas. En medio de la presión, apeló a su fe y destacó el papel de su esposa, María Juliana Ruiz, como su “centro de gravedad” durante la Presidencia. El jefe de Estado conserva enmarcado en su oficina el discurso que escribió a mano aquella noche. Como respuesta a la crisis, el gobierno impulsó la campaña Ayudar nos hace bien, que logró distribuir más de 20 millones de paquetes alimentarios mediante la articulación de recursos públicos, privados y donaciones ciudadanas.
La reflexión sobre el poder y la impopularidad
Durante la entrevista conducida por el actor Juan Pablo Raba, Duque también abordó los efectos emocionales de gobernar en tiempos de crisis. “Perderle el miedo a la impopularidad es importante. Saber que tomar decisiones difíciles te va a exponer a la impopularidad. Cuando le pierdes miedo a eso, eres libre y sabes tomar mejores decisiones”, afirmó. Además, advirtió sobre los riesgos del poder: “El poder es adictivo y peligrosamente adictivo. Uno tiene que saber utilizarlo, mantener distancia y entender las libertades y las órbitas de los otros”.
“Ese día, cuando me tocó sentarme a escribir el discurso, recordé esa llamada y se me encharcaron los ojos. Uno toma decisiones fuertes, uno está en la fortaleza institucional, pero en el fondo tiene el alma amargada porque está tomando una decisión que sabe que es correcta, pero que va a tener efectos muy difíciles en la vida de los demás”.
Iván Duque, Expresidente de Colombia
La confesión, enmarcada en un espacio dedicado a la salud mental y las emociones, como lo es el pódcast Los hombres sí lloran, humaniza la figura del exmandatario en un periodo especialmente complejo de la historia reciente del país, marcado por la polarización política, las protestas sociales y la crisis sanitaria global. La revelación de Duque permite entender las dimensiones personales detrás de una decisión que, aunque necesaria desde el punto de vista epidemiológico, generó profundas consecuencias sociales y económicas que aún resuenan en la memoria colectiva de los colombianos.








