El gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón Jaramillo, lanzó un contundente mensaje durante la 90 Cumbre Cafetera realizada en Cartagena los días 5 y 6 de noviembre de 2026, al responsabilizar al expresidente Gustavo Petro de la crisis que atraviesa el país y rechazar de manera categórica el IVA del 19% que la reforma tributaria del gobierno de Abelardo de la Espriella pretende aplicar a productos e insumos de la cadena cafetera. En su intervención pública, el funcionario anunció que dejó de ser prudente con el Gobierno anterior y pidió cerrar filas con la nueva administración, aunque con una posición crítica frente a las políticas que afectan al sector.
El evento, liderado por la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia (Asoesport) y la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), fue el escenario en el que Bahamón señaló directamente al expresidente Gustavo Petro Urrego como el responsable de la situación económica y fiscal del país. «Fui muy prudente durante cuatro años, respetuoso de la institucionalidad, pero no voy a ser prudente hoy. El responsable de la crisis en la que está este país es Gustavo Petro Urrego y no se nos puede olvidar», afirmó el gerente, dejando claro que su silencio anterior no era complacencia sino respeto institucional.
Rechazo al IVA del 19% en la cadena cafetera
El punto central de su intervención fue el proyecto de ley 477 de 2026, conocido como Ley de Rescate Económico, impulsado por el gobierno de Abelardo de la Espriella, que propone un IVA del 19% sobre productos estratégicos para la caficultura. Bahamón fue enfático al rechazar la medida: «El café no puede tener un IVA del 19%. Ni el café pergamino, ni el café verde, ni el café tostado y mucho menos los sistemas de riego y mucho menos los tractores». La propuesta tributaria, según el líder gremial, golpearía de manera directa la competitividad del sector y la sostenibilidad de miles de productores en todo el territorio nacional.
El gerente también hizo un llamado a la unidad y a la vigilancia frente a las decisiones del nuevo Gobierno. «Siendo críticos, no tragando entero, claramente, todos los esfuerzos que sean necesarios para reconstruir este país y para brindarle esperanza y desarrollo económico a nuestro país», expresó, en línea con la postura de apoyar la nueva administración pero sin renunciar a la defensa de los intereses del sector cafetero.
«El café no puede tener un IVA del 19%. Ni el café pergamino, ni el café verde, ni el café tostado y mucho menos los sistemas de riego y mucho menos los tractores»
Germán Bahamón Jaramillo, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros
Innovación y nuevas estrategias para la caficultura
En medio de su crítica al pasado Gobierno y a la reforma tributaria, Bahamón también presentó importantes anuncios para el futuro del sector. Destacó que la Federación comprará café en cereza, aprovechando que las centrales de transformación y beneficio ya son una realidad. «Una gran taza de vez en cuando no construye mercados. Los exportadores y tostadores necesitan lotes consistentes, trazables y estandarizados. Por eso vamos a comprar café en cereza. Las centrales de transformación y beneficio ya son una realidad y nos dan una nueva capacidad industrial para controlar la poscosecha, elevar la calidad y diseñar productos para cada comprador», explicó.
El gerente también resaltó el papel del Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé) en la evolución del gremio. «Durante décadas, Cenicafé nos dio algo invaluable: resistencia. Gracias a esa ciencia la caficultura colombiana sobrevivió a la roya y a la broca», recordó, para luego presentar las innovaciones Celestra, Cocoon y Castalia, que según dijo «unen inteligencia comercial y genética para crear cafés diferenciados. No entregamos semillas. Construimos mercados».
Bahamón concluyó reconociendo que la misión de la Federación es social, pero subrayó que el sector requiere ventajas competitivas sostenibles como la reputación y el origen del café colombiano, en un momento en que la industria enfrenta cambios en preferencias de consumo, formatos y ocasiones. Por ello, pidió anticiparse a las tendencias mundiales para que el campo colombiano pueda contribuir de manera efectiva a la transformación de la sociedad.









