El ministro del Interior, Alejandro Ordóñez Maldonado, quien fue designado el pasado 4 de noviembre en reemplazo de Rodrigo Lara como parte del gabinete del presidente Abelardo de la Espriella, lanzó duras críticas contra el expresidente Gustavo Petro tras las denuncias de Deicy Jiménez, una extrabajadora sexual que asegura haber participado en una presunta red de entrega de contratos estatales a cambio de favores sexuales durante la administración de Petro. En entrevista con la revista Semana, Ordóñez calificó el escándalo como «el envilecimiento del poder» y llamó a una restauración moral del país.
Ordóñez, quien en su paso por la Procuraduría General destituyó a Petro cuando este era alcalde de Bogotá, afirmó que si esa decisión se hubiera mantenido, se habrían evitado los problemas que ahora atribuye al gobierno del exmandatario. Las declaraciones del ministro se producen en medio del examen que las autoridades realizan a las revelaciones de Jiménez, sin que hasta el momento exista una decisión judicial que establezca responsabilidades de Petro.
La respuesta de Petro y el contexto judicial
Por su parte, Gustavo Petro rechazó categóricamente las acusaciones. En un comunicado, afirmó: «Nunca usé un contrato del Estado para obtener favores de nadie. Las mujeres que trabajaron en mi gobierno llegaron por su capacidad y su esfuerzo, y no merecen que se manche su nombre para atacarme». Además, cuestionó la divulgación de un video por parte de Jiménez, señalando que «no lo ha examinado ningún perito ni lo ha valorado ningún juez», y pidió proteger a las personas involucradas. Petro también recordó que ha pasado buena parte de su vida enfrentando juicios y ataques por denunciar la violencia y la corrupción.
«Es el envilecimiento del poder, el envilecimiento de la autoridad. Lo último que nos faltaba, que convirtiera al Estado en un burdel. Porque es él ostentando, haciendo una pedagogía del mal ejemplo. Por eso es que es necesaria una restauración moral del país.»
Alejandro Ordóñez, ministro del Interior
El ministro Ordóñez, quien asumió su cargo con la tarea de coordinar la relación entre el Gobierno y el Congreso y tramitar la Ley de Rescate Económico, también señaló que buscará una interlocución respetuosa con las distintas fuerzas políticas, aunque dejó claro que defenderá las políticas, valores y objetivos de la administración De la Espriella. Mientras tanto, la denunciante Deicy Jiménez ha alegado estar siendo objeto de amenazas por sus revelaciones, lo que añade un elemento de tensión a un caso que promete seguir generando controversia en el ámbito político colombiano.









