Durante su primer viaje apostólico por Sudamérica, el papa León XIV saludó al pueblo colombiano después de recibir un obsequio especial a bordo del vuelo papal que lo trasladaba de Roma hacia Montevideo. El hecho ocurrió alrededor de una hora y media después del despegue de la capital italiana, cuando el periodista colombiano Néstor Pongutá, único acreditado de Colombia en la comitiva de más de ochenta comunicadores, entregó al pontífice una réplica en oro de una pieza emblemática del Museo del Oro de Bogotá: un pez alado con rostro de jaguar. El papa recorrió la cabina del avión durante más de cuarenta minutos, saludando a cada uno de los periodistas presentes, en un ambiente de cercanía que caracterizó el inicio de su gira de doce días por Uruguay, Argentina y Perú.
Un encuentro con historia agustiniana
Al momento de recibir la pieza, elaborada por artesanos de Colombia y Perú utilizando técnicas tradicionales de ambos países, el papa León XIV exclamó: «Un saludo a todo el pueblo de Colombia, Perú y toda América». El gesto del periodista Néstor Pongutá buscó recordar los más de diez viajes que el entonces Robert Francis Prevost realizó a Colombia antes de su elección como máximo jerarca de la Iglesia Católica, cuando se desempeñaba como prior general de la Orden de San Agustín entre 2001 y 2012. «Soy el único periodista de Colombia y usted estuvo en Colombia muchas veces, más de diez, y estuvo en el Museo del Oro, y allá vio el pez alado con la cara de jaguar, ¿se acuerda?», manifestó Pongutá durante el encuentro, antes de precisar que los joyeros, al conocer esa historia, decidieron crear la réplica exacta que le fue obsequiada al pontífice.
«Y precisamente los artesanos y los joyeros, cuando supieron esa historia, hicieron una réplica exacta con la técnica peruana y colombiana. Y por eso quería pedirle que les envíe un saludo a sus amigos de Colombia y una bendición para Colombia, por favor, que nos la transmite»
Néstor Pongutá, periodista colombiano acreditado en el vuelo papal
El papa León XIV, quien fue operado el pasado 13 de octubre de 2025 pero decidió mantener el viaje pese a las dudas sobre su salud, inició así una gira que contempla treinta y seis intervenciones públicas, catorce desplazamientos aéreos y visitas a diez ciudades. La primera parada en Uruguay incluye una misa al aire libre en Paysandú, donde se espera la asistencia de más de cincuenta mil personas, además de una visita al barrio Casavalle, un encuentro con el mundo de la educación en la Universidad Católica del Uruguay y una vigilia de oración en el Estadio Centenario. Posteriormente, el pontífice viajará a Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, en un gesto que constituye un homenaje al papa Francisco, país natal de este, y finalmente a Perú, donde permanecerá hasta el 16 de noviembre, para regresar a Roma el 17 de noviembre.
Perú representa un destino especialmente significativo para León XIV, quien vivió cerca de dos décadas en ese país como misionero y fue obispo de Chiclayo, considerándolo «un segundo hogar». Durante la etapa peruana de su gira, el papa visitará ciudades como Lima, Callao, Chiclayo, Pimentel, Santa Cruz de Succhabamba, Zaña, Cusco y Pucallpa, donde la comunidad agustiniana tiene una presencia histórica que se remonta a sus años de servicio misionero. Las previas visitas del entonces religioso a Colombia incluyeron ciudades como Bogotá, Barranquilla, Medellín, Bojacá y Chía, donde compartió con comunidades agustinianas que ahora reciben con especial afecto el saludo enviado desde el cielo sudamericano.









