El mediocampista colombiano Kevin Castaño, de 26 años, protagonizó un incidente de indisciplina durante la eliminación de su equipo, el Atlético Mineiro, en las semifinales de la Copa de Brasil ante Gremio. Tras ser reemplazado a los 12 minutos del segundo tiempo por Fred, el futbolista desató su frustración lanzando vasos y botellas desde el sector del banco de suplentes, una escena que quedó registrada en video y se viralizó rápidamente en las redes sociales. El gesto provocó duras críticas, y un periodista que cubre al Mineiro lo calificó como «un cabeza caliente», recordando además que el club brasileño buscó al volante en River Plate durante el pasado mes de agosto.
Castaño desmiente conflictos y pide unión tras la derrota
Lejos de aceptar una confrontación interna, Castaño utilizó su cuenta de la red social X para desmentir cualquier problema con sus compañeros o el cuerpo técnico. «Mi reacción jamás fue contra Fred ni contra ningún compañero, por quienes tengo el mayor respeto», afirmó el jugador, y explicó que su enfado nació de una autoexigencia mal canalizada: «Fue una exigencia que me impuse a mí mismo, porque siempre quiero dar más y ayudar a mi equipo». En un mensaje dirigido a la afición, el colombiano fue enfático al señalar que «hay una enorme diferencia entre informar e intentar crear una polémica que no existe» y destacó la calidad humana del plantel: «Tenemos un grupo extraordinario, de grandes profesionales y personas que lo dan todo por esta camiseta». Finalmente, hizo un llamado a la calma y la cohesión: «Este no es el momento de dividir, es el momento de unir».
Seis partidos sin ganar y una final en el horizonte
La derrota global 3-1 ante Gremio, tras un 0-2 en la ida y un empate 1-1 en la vuelta, agravó la crisis deportiva del Atlético Mineiro, que acumula seis partidos consecutivos sin conocer la victoria. En el encuentro de vuelta, Renan Lodi adelantó al Mineiro al minuto 25, pero Carlos Vinícius empató para los visitantes antes del descanso, sentenciando la serie. Tras el pitido final, la afición local silbó e insultó a varios jugadores, aunque en las redes sociales se registró un respaldo significativo al colombiano Castaño. El equipo deberá levantar cabeza rápidamente, pues enfrentará a Mirassol el sábado 14 de noviembre en un partido pendiente, antes de viajar a Colombia para disputar la final de la Copa Sudamericana contra Boca Juniors, el 21 de noviembre en Barranquilla.









