La triatleta antioqueña, que en el pasado representó los colores del departamento de Caldas, paró el reloj en 55 minutos y 47 segundos, superando en un final de infarto a la estadounidense Taylor Knibb y dándole a Colombia un título histórico en el circuito mundial
El sonido de las olas del Pacífico rompiendo contra la costa de Iquique fue el telón de fondo para una jornada que ya forma parte de la historia del deporte colombiano. Este domingo, la antioqueña María Carolina Velásquez se adjudicó la medalla de oro en la primera edición de la Copa Mundo de Triatlón celebrada en esta ciudad chilena, firmando un tiempo oficial de 55 minutos y 47 segundos.
La noticia de su victoria no solo resuena por el color de la medalla, sino por la jerarquía de sus rivales. Velásquez relegó al segundo y tercer cajón del podio a la poderosa estadounidense Taylor Knibb (plata) y a la española Marta Pintanel (bronce), respectivamente.
Pero detrás de los números y los tiempos oficiales, lo que se vivió en la ruta fue una prueba implacable y una revancha personal. Apenas una semana atrás, en la parada del circuito mundial en San Pedro de la Paz, también en Chile, la colombiana había cruzado la meta en un meritorio pero insaciable sexto lugar. Esta vez, la historia en Iquique le exigía un final distinto.
La competencia se planteó como un duelo de resistencia desde el primer minuto. Velásquez logró mantenerse siempre en el lote de punta, soportando el ritmo abrasador impuesto por Knibb y Pintanel durante los tramos de natación y ciclismo. Sin embargo, fue sobre el asfalto ardiente de la carrera a pie donde la colombiana demostró que su preparación estaba forjada en hierro.
En los kilómetros finales, la carrera se redujo

a una batalla psicológica. Velásquez y Knibb, codo a codo, desafiaban el agotamiento. Cuando la cinta de llegada ya se dibujaba en el horizonte, Carolina lanzó un ataque definitivo. Con una cadencia demoledora en los últimos metros, dejó sin respuesta a la norteamericana, cruzando la meta con los brazos en alto.
Este oro en Iquique significa la ratificación de María Carolina Velásquez como una referente indiscutible del triatlón continental. Con la bandera tricolor sobre sus hombros, la atleta de élite demostró que el talento colombiano no solo sabe brillar en las altas montañas o en las pistas de patinaje, sino que también es capaz de conquistar a nado, a pedal y a zancadas las Copas del Mundo del circuito internacional.
Fuente: Federación Colombiana de Triatlón









