En dos operaciones simultáneas realizadas en el Nordeste antioqueño y el Chocó, el Ejército Nacional logró desactivar cargas explosivas que habían sido instaladas sobre mulas en zona rural de Anorí y neutralizó un ataque con dron en el municipio de Tadó. Los hechos, que no dejaron bajas ni entre la tropa ni en la población civil, fueron ejecutados por el Grupo Liviano de Caballería N.° 9 junto con el Batallón de Ingenieros Militares N.° 15, adscritos a la Décima Quinta Brigada.
Las autoridades militares explicaron que en la región del Nordeste de Antioquia, específicamente en la zona rural de Anorí, las tropas detectaron artefactos explosivos colocados sobre mulas, una modalidad recurrente utilizada por grupos armados ilegales para evadir los controles en las vías principales. El teniente coronel Óscar Fernando González Velandia, comandante del Batallón de Ingenieros Militares N.° 15 General Julio Londoño Londoño, indicó que la rápida reacción de los soldados permitió desactivar las cargas sin que se registraran víctimas. De manera simultánea, en la vereda Guarato del municipio de Tadó, Chocó, las fuerzas militares frustraron un ataque con un dron que transportaba granadas. La aeronave no tripulada fue neutralizada mediante una pistola antidrones, un dispositivo que inhibió sus señales y retardó el lanzamiento de los explosivos, evitando así que el ataque se consumara.
Una amenaza persistente y nuevas modalidades
El uso de animales como instrumentos de guerra, particularmente mulas y burros cargados de explosivos, es una práctica que se ha documentado en al menos nueve ataques en los últimos 30 años en Colombia. El caso más grave ocurrió el 14 de marzo de 1996 en el municipio de Chalán, Sucre, donde un burro con 50 kilogramos de explosivos causó la muerte de 11 uniformados. El más reciente antecedente se registró en julio de 2025 en Valdivia, Antioquia, donde el grupo armado ELN utilizó un burro bomba que dejó como saldo la muerte del subteniente Jhonatan Monsalve Moreno y dos soldados heridos. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) calificó el ataque de 1996 como un crimen de guerra de perfidia, en tanto que un informe de esa misma entidad señala que, entre 2017 y 2026, más de 100.000 animales resultaron afectados en el marco del conflicto armado colombiano.
El ataque con dron frustrado en Tadó evidencia la evolución de las amenazas tecnológicas que enfrentan las fuerzas militares y la población civil. En este sentido, el teniente coronel González Velandia manifestó que “en Tadó, Chocó, la rápida reacción de nuestros soldados permitió neutralizar un ataque terrorista con dron”. Sobre el entrenamiento recibido por la tropa, el oficial agregó que “fueron fundamentales para enfrentar esta amenaza”. Las autoridades no identificaron al grupo armado responsable de la instalación de explosivos en las mulas en Anorí, pero señalaron que continuarán reforzando tanto la capacitación como la adquisición de tecnologías, como las pistolas antidrones, para proteger a los soldados y a la población en general.
«En Tadó, Chocó, la rápida reacción de nuestros soldados permitió neutralizar un ataque terrorista con dron»
Teniente coronel Óscar Fernando González Velandia, comandante del Batallón de Ingenieros Militares N.° 15 General Julio Londoño Londoño









