El incremento del salario mínimo en Colombia para 2026, fijado en un 23,7% y equivalente a $1.750.905 mensuales, ha provocado un aumento en cascada en cerca de 70 servicios, trámites y tarifas indexados a este indicador, según informó la administración del entonces presidente Gustavo Petro, quien decretó el alza. La ley establece que de cara al año 2027, estos rubros volverán a subir a menos que la concertación tripartita, conformada por el Gobierno, gremios empresariales y sindicatos, decida desligarlos del salario mínimo. Carolina Henao, docente investigadora de la Escuela de Negocios de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, explicó que este tipo de incrementos sin considerar aspectos como la productividad y el crecimiento económico puede generar impactos significativos en la economía colombiana.
Entre los servicios afectados por este ajuste automático se encuentran cuotas moderadoras del régimen contributivo de salud, aportes a seguridad social en salud, pensión y riesgos laborales, aportes al SENA, tarifas notariales y registrales, exámenes de laboratorio particulares, mantenimiento y reparaciones, peluquería, cuidado infantil, latonería, servicios médicos auxiliares y consultas particulares, copropiedad, lavandería, multas de tránsito, vivienda de interés social y prioritario, matrículas educativas, servicio doméstico, restaurantes, hoteles, aseo, seguridad privada, transporte público e intermunicipal, y arriendos de locales comerciales pactados con base en el salario mínimo. El auxilio de transporte mensual quedó en $249.095, por lo que quienes reciben ambos conceptos alcanzan un ingreso total de $2.000.000 mensuales.
Impacto en el empleo formal y la inflación
La indexación al salario mínimo es automática para numerosos servicios en Colombia, lo que significa que cualquier incremento del indicador arrastra esas tarifas sin margen de negociación. La docente Henao advirtió que esta medida puede ampliar la distancia entre quienes conservan un empleo formal y quienes tienen dificultades para acceder al mercado laboral, al tiempo que presiona la inflación. En un contexto donde la inflación anual supera el 6%, lejos de la meta del 3% del Banco de la República, las empresas pueden trasladar los mayores costos laborales a los precios, aunque el incremento no sea uniforme ni automático en todos los sectores.
«Cuando en Colombia se sube el salario mínimo sin tener en cuenta estos aspectos, se pueden generar efectos importantes en la economía.»
Carolina Henao, docente investigadora de la Escuela de Negocios de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz
«Puede ampliar la distancia entre quienes conservan un empleo formal y quienes tienen dificultades para acceder al mercado laboral.»
Carolina Henao, docente investigadora
La discusión del salario mínimo para 2027 se dará en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, donde el Gobierno, los gremios empresariales y los sindicatos deberán evaluar si mantener la indexación o desvincular estos rubros para evitar nuevos aumentos automáticos. Mientras tanto, las pensiones mínimas, vinculadas al salario mínimo, continúan presionando las finanzas públicas, en un escenario donde la productividad y el crecimiento económico no han acompañado el ritmo del incremento salarial.









