El empate 0-0 en el clásico vallecaucano entre América de Cali y Deportivo Cali, disputado el sábado 7 de noviembre de 2026 en el estadio Pascual Guerrero, dejó un sabor agridulce en el cuerpo técnico escarlata. El director técnico David González no dudó en señalar al mal estado de la gramilla como el principal responsable del bajo nivel de juego durante los más de cien minutos de partido correspondientes a la fecha 18 de la Liga BetPlay II-2026. La intensa lluvia que cayó sobre la ciudad durante la tarde afectó considerablemente el terreno, impidiendo que ambos equipos pudieran desarrollar un fútbol más fluido y vistoso.
En la rueda de prensa posterior al encuentro, González explicó que las condiciones del campo terminaron condicionando el ritmo del partido. “Si la cancha no hubiera estado así a lo mejor el juego hubiera sido más vistoso para los dos equipos. Los muchachos compitieron de manera increíble, uno siempre quiere ganar, pero al final fue un buen resultado”, manifestó el entrenador, quien valoró el esfuerzo de sus jugadores a pesar de no haber conseguido la victoria. El técnico detalló que, pese a las dificultades, hubo momentos de claridad ofensiva, como las descolgadas de Bertel en el primer tiempo, pero que la cancha impidió llegar con mayor precisión al arco rival. “El pie de Tomás que nos deja el gol invalidado, el poquito en el último minuto cuando le sacaron ese gol a Adrián que ya iba a definir de cabeza, estos partidos son así… al final no alcanzó”, agregó en referencia a las jugadas más polémicas del encuentro.
Un resultado que no satisface del todo
América de Cali, que busca cerrar la fase regular en una posición privilegiada para asegurar ventaja deportiva en los cuadrangulares semifinales, sintió que el empate no reflejaba del todo el esfuerzo desplegado. El entrenador destacó la competencia interna del grupo y la entrega de sus dirigidos, aunque reconoció que el objetivo siempre fue sumar de a tres. Con miras a lo que viene, González también se refirió a la evolución del defensa Marcos Mina, quien ya trabaja en grupo tras superar una lesión, lo que abre una opción de recambio importante para el equipo de cara a la recta final del torneo. El clásico, intenso y con escasas ocasiones claras, dejó la sensación de que el estado del terreno de juego fue el gran protagonista de una noche en la que el fútbol quedó en segundo plano.









