Un joven de 28 años, Diego Javier Duarte, ingeniero ambiental y deportista aficionado, murió tras quedar suspendido durante una sesión de rapel en la cascada Velo de la Novia, ubicada en la finca Calica, Valle de San Juan, municipio Valle de San Juan, Tolima, tras una operación de rescate que se prolongó por más de veinte horas. La emergencia se inició el 9 de noviembre de 2025 a las 6:00 p.m. y el cadáver fue hallado la tarde del 10 de noviembre para su posterior traslado a Ibagué, donde se anunciaría el funeral.
La víctima participaba en una actividad de rapel destinada a promover el turismo de aventura en la región. Duarte, quien documentaba la experiencia para medios de comunicación, quedó suspendido en un tramo de la cascada de difícil acceso. El rescate estuvo a cargo del Cuerpo Voluntario de Bomberos y de operadores logísticos, y, pese a la intervención coordinada, la extracción se vio dificultada por el terreno. El recorrido a pie desde el punto de extracción hasta los vehículos se estima entre tres y cuatro horas, antes de iniciar la transferencia del cuerpo al CTI de la Fiscalía en Ibagué. Las autoridades mantienen la investigación para determinar la causa de la muerte, con hipótesis que contemplan hipotermia o un golpe contra las rocas, y se hace un llamado a una mayor responsabilidad de la ciudadanía en zonas apartadas.
Investigación y dolor en Tolima: una tragedia que reabre el debate sobre seguridad en el turismo de aventura
Este hecho se inscribe en un contexto de antecedentes de tragedias en cascadas a lo largo del país. La noticia, además de confirmar el fallecimiento y el prolongado rescate, reabre la discusión sobre protocolos de seguridad y la necesidad de cautela en recorridos de aventura en zonas de difícil acceso. El traslado del cadáver a Ibagué y el duelo familiar fortalecen la demanda de respuestas rápidas de las autoridades ante incidentes de este tipo, y obligan a revisar prácticas y responsabilidades de quienes promueven y practican actividades de alto riesgo en entornos naturales.
«Sobre las 6:00 p. m. del domingo 9 de noviembre, un grupo de voluntarios de rescate acuático intentó ingresar a la finca Calica, donde se encontraban sus compañeros, entregando las coordenadas de la ubicación de la víctima; sin embargo, no fue posible rescatarlo» – Mayor Luis Fernando Vélez, comandante de la Defensa Civil en Tolima
«Se está realizando la extracción del cuerpo para poderlo llevar hasta el sitio donde están los vehículos. Recordemos que son más o menos de 3 a 4 horas de recorrido por campo abierto hasta llegar allí el CTI de la Fiscalía» – Mayor Luis Fernando Vélez, comandante de la Defensa Civil en Tolima
«Parece ser que estaba documentando esta actividad para promover turísticamente el sitio en medios de comunicación y resaltar el turismo en el Tolima. Infortunadamente, ocurre esta situación» – Mayor Luis Fernando Vélez, comandante de la Defensa Civil en Tolima
«Mi hijo estaba haciendo descenso en la cascada y la cuerda no le alcanzó. Quedó atrapado en el chorro. Llevaba más de dos horas allá colgado dentro del agua» – Dairo Duarte Aponte, padre
La familia Duarte espera resultados de las investigaciones y el duelo en Ibagué, mientras el caso genera preguntas sobre la seguridad de estas experiencias y la responsabilidad de quienes promueven el turismo de aventura en zonas apartadas. Este trágico episodio, junto a antecedentes similares, invita a una revisión cuidadosa de las prácticas y a fortalecer las medidas de prevención para evitar que se repita en el futuro.

















