Un niño de 12 años fue hospitalizado con trauma cerebral tras sufrir al menos 19 agresiones físicas y psicológicas dentro de un colegio oficial de Bucaramanga durante el año escolar 2025. El episodio destacado ocurrió el 7 de noviembre de 2025 y dejó al menor en una semana de recuperación académica, con una evidente afectación en su rendimiento educativo. El caso ha encendido un debate sobre la eficacia de los protocolos de convivencia escolar y las medidas de protección para los estudiantes en Bucaramanga, con denuncias que se presentaron ante la Secretaría de Educación de Bucaramanga, la Personería Municipal, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Fiscalía.
La madre del menor, Dora Liliana García Echeverry, relató que desde principios de año el niño fue objeto de agresiones y que, cuando presentó la queja ante el coordinador del colegio, le dijeron que aquello “no era agresión ni violencia, que solo era un juego”. Añadió que las agresiones se volvieron más frecuentes y que no ve una respuesta que busque preservar la vida de su hijo; incluso afirmó que la psicóloga del colegio señaló, según su interpretación, que el culpable era el menor por no defenderse y que, por ello, siente que son responsables de lo ocurrido. Estas declaraciones, recogidas por Blu Radio, evidencian la indignación de la familia ante lo que perciben como una respuesta institucional insuficiente.
En este contexto, Elsa Jeannethe Encinales Mora, secretaria de Educación de Bucaramanga, sostuvo que “estamos tomando acciones frente al caso de bullying. Hemos activado los protocolos de atención, reafirmando nuestro compromiso con promover entornos seguros para nuestros estudiantes”. Este episodio ha llevado a la conformación de una mesa institucional para evaluar acciones de prevención y verificar el cumplimiento de la ruta de convivencia escolar, mientras el caso permanece bajo atención.
La respuesta institucional y el debate sobre la convivencia en las escuelas
Ante el deterioro de la situación, la Secretaría de Educación de Bucaramanga informó que se constituyó una mesa institucional para evaluar acciones de prevención y asegurar el cumplimiento de la ruta de convivencia escolar. Además de las denuncias de la familia ante la Secretaría de Educación, se registraron gestiones ante la Personería, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Fiscalía. La institución educativa ofreció, como solución, trasladar al estudiante a otra institución; sin embargo, la familia sostiene que esa medida no resuelve el problema y que se requieren controles, prevención y sanciones efectivas frente a las agresiones reiteradas.
«Estamos tomando acciones frente al caso de bullying. Hemos activado los protocolos de atención, reafirmando nuestro compromiso con promover entornos seguros para nuestros estudiantes» – Elsa Jeannethe Encinales Mora, Secretaria de Educación de Bucaramanga
La nota adicional de contexto señala que este tipo de casos se observan a nivel mundial y conllevan riesgos significativos para la salud mental de los menores, incluso en algunos escenarios volviéndose conductas extremas. El hecho reaviva el debate sobre la eficacia de los protocolos de convivencia escolar y destaca la necesidad de fortalecer la vigilancia y la respuesta institucional ante situaciones de acoso para evitar que afecten el desarrollo educativo y la seguridad de los niños en Bucaramanga y otras ciudades del país.

















