Hipopótomo cruza la Autopista Medellín-Bogotá en Doradal, Puerto Triunfo, Antioquia

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En Doradal, Puerto Triunfo, al sureste de Antioquia, un hipopótamo cruzó la Autopista Medellín-Bogotá, un hecho que evidencia la expansión de la población invasora en la cuenca del Magdalena Medio y que ha encendido de nuevo el debate sobre el manejo de estas especies fuera de su entorno natural. El avistamiento, captado en video y documentado por la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare, conocida como Cornare, se enmarca en un fenómeno que se originó con la importación realizada por Pablo Escobar y que hoy representa un reto ambiental y de seguridad para las comunidades de la región, bajo las directrices del Ministerio de Ambiente.

La entidad regional señala que este episodio se da en el contexto de más de 13 años de intervención para contener la proliferación de estos animales, y que las acciones previstas buscan evitar impactos en ecosistemas y en la seguridad de los habitantes. Aunque la fecha exacta del cruce no fue especificada en la documentación disponible, la intervención de Cornare ya contempla medidas de esterilización quirúrgica e inmunocastración, confinamiento en áreas controladas y la posible reubicación de algunos ejemplares en zoológicos, siempre bajo monitoreo constante. En ese sentido, el plan de manejo para la especie contempla, cuando resulte necesario, la eutanasia como una medida extrema para evitar daños mayores, siempre en el marco de las directrices establecidas por las autoridades.

Un avistamiento que reaviva el debate sobre el manejo de hipopótomos en Colombia

El hecho ocurrió en la Autopista Medellín-Bogotá, en las cercanías del corregimiento de Doradal, dentro del municipio de Puerto Triunfo, y vuelve a situar a Magdalena Medio como el escenario de una problemática que complica a comunidades, autoridades ambientales y autoridades de seguridad. El plan de manejo vigente, dirigido por Cornare y respaldado por el Ministerio de Ambiente, se apoya en un monitoreo constante y en la necesidad de limitar la expansión de una especie que ha mostrado capacidad de adaptación y dispersión a lo largo de la cuenca del río Magdalena. Como parte de la línea de trabajo, se mantienen canales de reporte para emergencias y observaciones: 546 16 16, la Línea Verde 018000414123 y el número 123 de la Policía Nacional, una red de contacto que busca facilitar respuestas rápidas cuando se detectan nuevos avistamientos y posibles impactos.

«Este avistamiento reaviva el debate sobre el manejo de una especie invasora que amenaza ecosistemas y la seguridad de las comunidades.» – Autoridad Ambiental Regional

En el marco de los antecedentes, se recuerda que la presencia de hipopótomos en Colombia proviene de la importación realizada por Pablo Escobar y que, desde entonces, la especie se dispersó hacia la cuenca del río Magdalena, asentándose como una población invasora en Magdalena Medio. Este episodio reciente reitera la necesidad de mantener un enfoque de esterilización, traslado, confinamiento y vigilancia para evitar que la expansión continúe afectando la salud de los ecosistemas y la integridad de los vecinos de la región. En paralelo, se señala que el caso relacionado de un ataque a un ciudadano en Puerto Triunfo a mediados de 2024 refuerza la lógica de adoptar medidas de control y seguridad, sin perder de vista el bienestar animal y las condiciones éticas que rigen cada intervención.

Como complemento a la información sobre hipopótomos, la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) de Bogotá comunicó un hallazgo de otro animal silvestre de interés en la misma región andina: el coatí de montaña Nasua olivacea fue registrado por primera vez en la Reserva Distrital de Humedal Torca-Guaymaral. El monitoreo sistemático de la SDA documentó imágenes del animal, rastros como excrementos y huellas, y áreas de descanso que confirman la existencia de un corredor ecológico que conecta cerros orientales con humedales del norte urbano, prueba de la salud y funcionalidad del ecosistema urbano y de los esfuerzos de restauración ecológica en la reserva. Se trata de una especie de tamaño mediano, cuyo hábitat típicamente es boscoso, montañoso o páramo, y que desempeña roles ecológicos como dispersor de semillas y control de insectos, mientras enfrenta amenazas como perros ferales, deforestación y expansión urbana que fragmentan su hábitat.

En síntesis, el avistamiento del hipopótamo en Doradal reitera la necesidad de sostener un plan de manejo activo y coordinado entre Cornare, el Ministerio de Ambiente y las comunidades para dar una respuesta integral que combine esterilización, control y, cuando resulte imprescindible, confinamiento y reubicación. Al mismo tiempo, el hallazgo del coatí de montaña en Bogotá subraya la urgencia de miradas homogéneas sobre la biodiversidad urbana y rural, con vigilancia constante y acciones que favorezcan la convivencia entre seres humanos y fauna silvestre en un país que sigue aprendiendo a gestionar su riqueza natural frente a desafíos de expansión y seguridad.

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