La Veintitrés Manizales cubre una disputa que estalla en el corazón de la televisión de entretenimiento: Manelyk González, reconocida participante mexicana, acusó a Yina Calderón, exintegrante de La casa de los famosos Colombia, de plagiar sus frases célebres en el programa La mansión de Luinny. La grabación del encuentro, presentada por el conductor Luinny, dejó al descubierto un choque de expresiones que Calderón defendió señalando que las palabras no son propiedad de nadie y que su uso no tenía intención de ofender a la artista. El intercambio, difundido a través de redes y durante la emisión, reaviva una conversación sobre la autoría de expresiones utilizadas en televisión de entretenimiento y coloca el foco en una dinámica de realities que cada vez más cruza fronteras. Este episodio llega en un momento en que se baraja la posibilidad de un nuevo reality en República Dominicana, lo que podría ampliar la agenda de estas figuras mediáticas y diversificar su presencia internacional.
Entre las piezas de contexto relevantes, figuran los nombres de Luinny como conductor y anfitrión, de Epa Colombia como amiga de Manelyk y de la propia Manelyk González, descrita como una de las “reinas de los realities”. La historia también señala una cadena de regalo vinculada a Epa Colombia que alcanza casi 25 millones de pesos, aproximadamente 6.650 dólares, gesto que Calderón describió como no intencional y no dirigido a González. En el marco de este conflicto, Calderón afirmó que las expresiones no pertenecen a una sola persona y que su uso no buscaba etiquetar a nadie en particular. Asimismo, la narrativa incluye giros sobre la cadena de Epa Colombia y un supuesto nuevo dueño que aseguraría haberla entregado a la empresaria de keratinas. En paralelo, se recuerda un episodio reciente en el que González habría mostrado apoyo o burla ante la llegada de Calderón a otros proyectos como Stream Fighters y un choque con Andrea Valdiri, componentes que amplían el trasfondo de la discusión y su resonancia entre fans y seguidores de los realities.
La disputa entre creadoras de contenido sacude La Mansión de Luinny y genera expectativa por nuevos proyectos
La historia, centrada en el programa La mansión de Luinny, se despliega a partir de una grabación que expone a la participante a un cruce de acusaciones sobre la autoría de expresiones utilizadas para generar entretenimiento. Además de la confrontación en el show, las reacciones se han multiplicado en redes y dentro de otros proyectos, con el eco de una posible nueva reality en República Dominicana que ha alimentado especulaciones sobre futuros movimientos y alianzas entre estas figuras mediáticas.
«Estoy sufriendo de mucho plagio, a mí me gusta que digan lo que yo digo, mucho, me encanta, o sea, gente que me odia, siento que no lo hace, porque ah, lo dice Mane, sino porque en su cacahuate de cabeza, piensan que la gente va a pensar que son lo suficientemente inteligentes, simpáticas y agradables», declaró González, para luego calificar la situación como “patética”.
«Enviarle un mensaje a esta señora Mane: hey, yo no sé qué te hice yo, regalarte una cadena de casi 25 millones de pesos (aproximadamente USD 6.650), sin ningún interés, porque ni siquiera era buscando una amistad, desde ahí nunca más nos volvimos a hablar», expresó la colombiana.
«Ahora sí me meto porque si me atacas yo me voy a meter, las palabras no son de nadie, cuando yo dije las perras con las perras yo no sabía que ella las decía, pensé que decía las lindas con las lindas, igual las palabras las puede utilizar todo el mundo», afirmó la colombiana.
En resumen, el caso no solo concentra la atención de los seguidores sino que también plantea interrogantes sobre la dirección de futuros proyectos y la influencia de las disputas públicas en la imagen de las protagonistas. Además del contexto inmediato, se perfila el tema del nuevo reality en República Dominicana como una pieza clave que podría ampliar la escena de los contenidos de entretenimiento en la región y redefinir las alianzas entre creadores de contenidos que cruzan fronteras.











