Un hombre de 60 años fue capturado en Colombia y un juez le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario por presuntamente abusar sexualmente de ocho integrantes de su familia durante más de dos décadas. La Fiscalía General de la Nación señaló que el procesado atacó a cinco hijas, dos sobrinas y una nieta entre 1998 y 2024, un periodo de 26 años en el que el silencio se perpetuó por amenazas y violencia. Los abusos ocurrieron en zonas rurales de Fresno y Rovira, en el departamento del Tolima, así como en Bogotá, donde el agresor aprovechaba la ausencia de su esposa para cometer los delitos.
La investigación reveló que el hombre utilizaba amenazas de muerte para silenciar a las víctimas, y también ejercía violencia física contra su pareja para evitar que denunciara los hechos. La primera víctima identificada fue la hija mayor del procesado, quien sufrió agresiones entre los 7 y los 12 años, un patrón que se repitió con las otras siete víctimas a lo largo de los años. La pareja del acusado, tras enterarse de lo ocurrido, también fue sometida a violencia física y amenazas.
Un calvario de más de dos décadas
El caso salió a la luz después de que las autoridades recopilaran pruebas suficientes para iniciar el proceso judicial, rompiendo así un silencio que se había mantenido por más de veinte años. Las víctimas, pertenecientes a distintas generaciones de una misma familia, lograron que la justicia interviniera tras un largo periodo de abusos sistemáticos. La Fiscalía documentó que los ataques se cometían principalmente en fincas de Fresno y Rovira, así como en la capital del país, siempre bajo el mismo modus operandi: el agresor esperaba a que su esposa se ausentara para actuar.
La medida de aseguramiento en centro carcelario impuesta por el juez representa el primer paso hacia un proceso penal que busca esclarecer la magnitud de los delitos y garantizar justicia para las ocho víctimas. La comunidad de las zonas rurales donde ocurrieron los hechos sigue consternada, mientras las autoridades reiteran la importancia de denunciar cualquier tipo de violencia intrafamiliar y sexual, especialmente cuando se prolonga durante años y afecta a múltiples generaciones.












