En una decisión judicial que ha causado profunda conmoción en la región, un juez de control de garantías de Medellín ordenó el envío a la cárcel de una mujer de 28 años, acusada de torturar y asesinar a su propio hijo de 5 años. El trágico hecho se registró en el sector La Avanzada del barrio Santo Domingo, en la comuna nororiental de la capital antioqueña. La procesada fue imputada por los delitos de homicidio y tortura agravados, cargos que no aceptó durante la audiencia celebrada el pasado 2 de julio de 2026.
Según la investigación adelantada por la Fiscalía General de la Nación, a través del Grupo de Alertas Tempranas de Homicidio de la URI de la Seccional Medellín, el menor sufrió un sistemático y brutal maltrato durante al menos tres meses, entre febrero y mayo de este año. El dictamen de Medicina Legal reveló que el cuerpo del niño presentaba 120 lesiones abrasivas en distintos estadios de cicatrización, evidencia de la violencia continua a la que era sometido. El hecho fatal ocurrió el 9 de mayo de 2026, cuando la madre golpeó al menor en el abdomen, provocándole una peritonitis que le causó la muerte.
Investigación y captura
Las autoridades lograron la captura de la mujer el 27 de junio de 2026, en una operación realizada por agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI). Durante la audiencia de imputación, la Fiscalía detalló que las agresiones se perpetraron utilizando cables eléctricos y objetos contundentes, infligiendo un dolor extremo al niño de manera reiterada. La mujer, cuya identidad no ha sido revelada para proteger la integridad de los otros implicados, vivía en la misma vivienda con sus dos hijos menores, por lo que las autoridades ya iniciaron los trámites para retirar al otro menor de su custodia.
Este caso se suma a una creciente ola de indignación en Colombia por los casos de maltrato infantil. Aunque no guarda relación directa, la noticia coincide con la intervención de la Procuraduría General de la Nación en otro presunto caso de maltrato a una niña de 4 años en el municipio de Sibaté, Cundinamarca, lo que refuerza las alarmas sobre la vulnerabilidad de la niñez en el país. La Fiscalía continúa con la recolección de pruebas para esclarecer todos los detalles de este crimen que ha consternado a la comunidad de Medellín y al país entero.












