Con una misa, actividades culturales y un llamado a izar la bandera de Colombia en todo el país, la familia del fallecido senador Miguel Uribe Turbay conmemoró el primer aniversario del atentado que le costó la vida. El homenaje, que inició cerca de las 8:00 de la mañana del domingo 7 de junio, se realizó en el Parque El Golfito, en la localidad de Fontibón, occidente de Bogotá, el mismo lugar donde el entonces precandidato presidencial del Centro Democrático fue atacado a tiros un año atrás. Más de 50 personas se congregaron en el sitio para recordar al político, quien falleció el 11 de agosto de 2025 tras permanecer casi dos meses en cuidados intensivos en la Fundación Santa Fe.
La hermana del exsenador, María Carolina Hoyos, fue la principal convocante del acto, en el que pidió a los colombianos un gesto simbólico de unidad. «Me gustaría proponer un acto sencillo para este domingo: que los colombianos pongamos nuestra bandera en ventanas, balcones, edificios, oficinas y hogares. Se cumple un año del atentado contra mi hermano Miguel, pero esto no es solo un acto por él, es también un homenaje a todas las víctimas de la violencia, a las familias que han tenido que aprender a vivir con una ausencia», expresó Hoyos durante la conmemoración. En paralelo, el padre del senador, Miguel Uribe Londoño, convocó otro homenaje en el Centro Comercial El Castillo.
Un crimen que aún busca responsables intelectuales
El atentado ocurrió el 7 de junio de 2025, cuando Uribe Turbay participaba en un evento político en el Parque El Golfito. En medio de la actividad, un sicario le disparó dos veces en la cabeza y una en una pierna. Las autoridades han señalado a la Segunda Marquetalia como posible autora intelectual del magnicidio, aunque hasta la fecha no se ha precisado quién ordenó el crimen. En el plano judicial, siete personas han sido capturadas por su presunta participación en el asesinato, y varias ya han recibido condenas. Entre los sentenciados se encuentran Simeón Pérez Marroquín, alias El Viejo, a 22 años de prisión; Harold Daniel Barragán Ovalle, alias Harold, a 21 años y 4 meses; Katerine Martínez, alias Gabriela, a 21 años y 2 meses; Carlos Eduardo Mora González, alias El Veneco, a 21 años; y alias El Costeño, también conocido como Chipi, a 21 años. Además, un menor de 15 años recibió una sanción de 7 años con identidad reservada.
Durante el proceso judicial, alias El Costeño admitió ser el principal responsable del asesinato y reveló que aceptaba encargos como líder de la organización criminal «Plata o plomo». Por su parte, Katerine Martínez, alias Gabriela, pidió disculpas a la familia de la víctima. «Con todo el amor y la sinceridad del mundo les pido disculpas a todos, porque yo también soy hija y sé que es muy doloroso, pero en el fondo de mi corazón, solo Dios sabe que yo nunca quise hacerle daño a Miguel», declaró la condenada. Aún están pendientes de juicio William González, alias El Hermano, quien enfrenta cargos por homicidio agravado, concierto para delinquir, porte de armas y uso de menores, y Cristian Camilo González Ardila, quien habría recibido la orden de recoger al menor tras el ataque. González Ardila ha negado ser parte de una estructura criminal.
«En los momentos importantes de la historia, los pueblos han encontrado símbolos para unirse. Hoy tenemos uno que nos representa a todos. Que este domingo la bandera de Colombia nos recuerde que podemos pensar distinto, pero seguir compartiendo un mismo país. Por Miguel, por las víctimas de Colombia, que la violencia no tenga la última palabra»
María Carolina Hoyos, hermana de Miguel Uribe Turbay
La conmemoración no solo buscó honrar la memoria del exsenador, sino también rendir homenaje a todas las víctimas de la violencia en el país. En un gesto que trascendió el dolor familiar, la hermana del político fallecido instó a la ciudadanía a usar la bandera nacional como un símbolo de unidad frente a la adversidad. Mientras la Fiscalía continúa las investigaciones para dar con los autores intelectuales del magnicidio, la familia Uribe Turbay y los asistentes al homenaje dejaron claro que, pese a la pérdida, la memoria de Miguel sigue siendo un estandarte en la lucha contra la violencia que azota a Colombia.












