En un operativo conjunto contra el narcotráfico desarrollado en la zona rural de Magdalena, la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana, dio de baja a José Luis Pérez Villanueva, conocido con el alias de Cholo, segundo cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, también denominadas Los Pachenca. Durante el procedimiento, que dejó un saldo de siete integrantes de la organización criminal abatidos y tres capturados, se incautó un importante arsenal que incluye un fusil Barrett calibre .50, un arma de precisión de alto poder destructivo que sería empleada contra helicópteros de las fuerzas militares.
El presidente Abelardo De la Espriella confirmó que José Luis Pérez Villanueva, señalado como segundo cabecilla de la estructura delincuencial, fue abatido en el marco de la intervención. El balance preliminar de lo ocurrido fue entregado por el mandatario y el ministro de Defensa, quienes se trasladaron hasta Santa Marta para conocer los pormenores de la operación. Pérez Villanueva, con más de 15 años de trayectoria criminal, era responsable de las finanzas de Los Pachenca y estaba vinculado directamente a las rutas de narcotráfico que parten desde la costa Caribe hacia Centroamérica.
Golpe contundente a la estructura criminal
La baja de alias Cholo representa un duro revés para la organización, que opera con presencia en 14 municipios de Magdalena, La Guajira y Cesar, y cuenta con más de 700 integrantes. Precisamente, la caída de este cabecilla se produce semanas después de la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, abatido el 4 de septiembre en Riohacha, quien ejercía influencia considerable en La Guajira. Según las autoridades, Cholo era considerado un posible relevo en el control territorial de aquella zona, un vacío que ahora queda en disputa dentro de la estructura.
El material incautado no solo incluye el fusil Barrett .50, sino también diez fusiles en total, entre los que se cuentan Galil 556 y AK-47, dos lanzagranadas, dos pistolas, ocho granadas de 40 milímetros y granadas de mortero. Las autoridades también decomisaron radioteléfonos de largo alcance que, al parecer, eran utilizados para interceptar comunicaciones militares, así como proveedores de armamento pesado. El hallazgo del fusil Barrett, una pieza de origen antiguo que conserva capacidad letal y que, según expertos policiales, pudo haber sido utilizada en conflictos de Medio Oriente y llegada al país mediante redes de tráfico de armas, era destinado por Los Pachenca para atacar helicópteros Black Hawk de la Policía que operan desde la base Antinarcóticos de Santa Marta, o bien las aeronaves del Comando Aéreo del Caribe y de la Segunda Brigada del Ejército en Barranquilla.
El fusil, que presentaba una mira telescópica más pequeña que la del modelo original, sería empleado por francotiradores con el propósito de derribar aeronaves o detener vehículos blindados. La información sobre este particular hallazgo fue divulgada por la revista Semana, que citó fuentes de la Policía Nacional. La estructura criminal, que ocupa el segundo lugar en la jerarquía de la organización por debajo de Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, máximo jefe y financiador de Los Pachenca, sufre así una nueva fractura en su cúpula, pues su tercer hombre, alias Patilizo, jefe del Bloque Cóndor de la Sierra, queda ahora como uno de los objetivos prioritarios de las autoridades en la región Caribe.










