En un contundente discurso de toma de posesión, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció un giro radical en la política energética del país al priorizar la recuperación de Ecopetrol mediante la autorización de la técnica de fracturación hidráulica, conocida como fracking, y el impulso de una política firme de exploración y producción de hidrocarburos. Este anuncio, realizado en el Cantón Militar Pichincha de Cali, Valle del Cauca, revierte las medidas implementadas por la administración anterior de Gustavo Petro, que se enfocaba en una transición hacia energías limpias.
De la Espriella justificó su decisión argumentando la necesidad de revertir la drástica caída en las utilidades de la petrolera estatal, que pasaron de 32 billones de pesos en 2022 a 9 billones de pesos en 2025. “Ecopetrol, la empresa más importante del país y uno de los mayores patrimonios de la Nación, fue alevosamente depredada durante los cuatro años que hoy concluyen”, afirmó el mandatario, quien aseguró que “recuperar Ecopetrol será una prioridad definitiva y absoluta de mi Gobierno”. El presidente vinculó esta estrategia con la lucha contra la pobreza, al sostener que garantizar la autosuficiencia energética es clave para el desarrollo económico y social del país.
El nuevo rumbo contrasta directamente con la política de transición energética de su predecesor, que suspendió la firma de nuevos contratos de exploración de hidrocarburos aunque mantuvo los existentes. De la Espriella, en cambio, plantea que la adopción del fracking debe hacerse “bajo los más altos estándares técnicos y ambientales”, una práctica que ha sido objeto de fuertes críticas por parte de organizaciones ambientalistas como WWF Colombia, que advierte que “el fracking requiere grandes volúmenes de agua” y que “se teme que los fluidos inyectados y contaminados se filtren en la roca y contaminen acuíferos subterráneos que abastecen de agua potable”.
El presidente fue enfático al señalar que su gobierno no descarta la transición hacia energías limpias, pero condicionó este proceso a que se realice desde una posición de fortaleza. “Creo en la transición energética. Estoy convencido de que debemos avanzar hacia fuentes de energía cada vez más limpias, eficientes y diversificadas”, declaró. Sin embargo, subrayó que esta debe darse “desde la fortaleza”, garantizando primero la autosuficiencia del país y evitando la dependencia externa. “Gracias a esta decisión”, concluyó, “podremos garantizar nuestra seguridad energética y evitaremos que continúe el empobrecimiento sistemático de nuestro país”, al tiempo que prometió que “recuperaremos la solidez de Ecopetrol, ampliaremos nuestras reservas estratégicas y aseguraremos el abastecimiento de petróleo y gas, atrayendo nuevamente la inversión a ese importante sector de la economía colombiana”.










