Abelardo de la Espriella eliminará el Comisionado para la Paz desde el 7 de agosto

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El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó este martes en su tercera alocución pública que eliminará la figura del Alto Comisionado para la Paz a partir del 7 de agosto de 2026, fecha en la que asumirá el cargo. La decisión, que implica transferir las funciones de esa oficina al Comisionado Nacional de Seguridad, ha desatado una ola de críticas por parte de sectores políticos de izquierda, que la califican como un paso hacia la impunidad y el desmonte de la institucionalidad construida en torno al Acuerdo de Paz de 2016 con las extintas FARC.

En su intervención, De la Espriella justificó la medida argumentando que su gobierno no permitirá más procesos de «falsa paz» y que el objetivo será garantizar la seguridad del pueblo mediante el «desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento». «Se acaba el Comisionado para la Paz porque no habrá más procesos de falsa paz en mi Gobierno. A partir del 7 de agosto el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento y que se va a acabar desde que asuma el cargo en propiedad», afirmó el mandatario electo.

La reacción no se hizo esperar. La exsenadora María José Pizarro, quien fungió como jefe de debate del excandidato Iván Cepeda, fue una de las voces más críticas. En su cuenta de la red social X, Pizarro advirtió que la medida es un «disfraz» que esconde el verdadero propósito del gobierno entrante. «Lo disfrazan de ‘reforma administrativa’, pero es el inicio de la motosierra y el desmonte deliberado de toda la institucionalidad para la paz», escribió. En otro mensaje, agregó: «Disfrazan de seguridad pero es impunidad para los protagonistas y carta blanca para quienes quieren borrar la historia, sus delitos y la verdad. Ya sabemos que la patria milagro es guerra a lo que dé».

Reacciones del Pacto Histórico y la Alianza Verde

El senador del Pacto Histórico, Wilson Arias, fue igualmente contundente al recordar que ni siquiera el expresidente Álvaro Uribe, durante su gobierno entre 2002 y 2010, se atrevió a desmontar la Oficina del Comisionado de Paz, y mantuvo en el cargo a Luis Carlos Restrepo. «Anunciar la persecución a Rodrigo Londoño y a los firmantes de paz es anunciar el delito de perfidia. Discurso hiperneoliberal y ultraderechista zafio y cerril», afirmó Arias.

Por su parte, el senador electo de la Alianza Verde, Ariel Ávila, quien respaldó la candidatura de Iván Cepeda, señaló que la intención de De la Espriella de acabar con el Acuerdo de Paz de La Habana choca directamente con la Constitución, la cual el presidente electo prometió defender. «¿Por qué no quiere que se sepa la verdad que la JEP puede dar? ¿Cuida los intereses de alguien?», cuestionó Ávila, en referencia a la Jurisdicción Especial para la Paz.

«Ni Álvaro Uribe se atrevió a desmontar la Oficina del Comisionado de paz y mantuvo a Luis C. Restrepo en ese cargo. Anunciar la persecución a Rodrigo Londoño y a los firmantes de paz es anunciar el delito de perfidia. Discurso hiper neoliberal y ultraderechista zafio y cerril»

Wilson Arias, senador del Pacto Histórico

Una decisión que marca el rumbo del nuevo gobierno

La eliminación del Alto Comisionado para la Paz, una figura creada precisamente para gestionar los procesos de paz, incluido el emblemático acuerdo de 2016, representa uno de los primeros anuncios de fondo del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien asumirá el poder el 7 de agosto de 2026. Mientras De la Espriella presenta la medida como parte de un plan de seguridad y lucha contra la impunidad, sus críticos advierten que se trata de un golpe directo a los pilares de la paz en Colombia, con consecuencias que podrían incluir violaciones constitucionales y un retroceso en los derechos de los firmantes del acuerdo.

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