En una jornada que varios analistas y congresistas califican como la primera derrota política del presidente electo Abelardo de la Espriella, el Senado de Colombia eligió a Honorio Henríquez, del Centro Democrático, como nuevo presidente de la corporación para la legislatura 2026-2027. La votación, celebrada en el Capitolio Nacional durante la instalación del nuevo periodo legislativo, arrojó 56 votos a favor de Henríquez frente a 45 de su contendiente, Alfredo Deluque, del Partido de la U, marcando un claro reacomodo de fuerzas políticas que frenó las aspiraciones de control del sector que respalda al mandatario entrante.
La alianza que hizo posible la elección de Henríquez, y que reunió al Pacto Histórico con el Centro Democrático, generó reacciones inmediatas en el espectro político. Mientras sectores afines al gobierno de Gustavo Petro celebraron el resultado como un freno a De la Espriella, voces críticas denunciaron lo que consideran un contubernio. El exsenador Jorge Enrique Robledo fue contundente al asegurar que «en el colmo del cinismo, Gustavo Petro y los senadores petristas eligieron de presidente del Senado a Honorio Henríquez, una ficha de De la Espriella y del Centro Democrático, contubernio político que dirigió Álvaro Uribe Vélez». La declaración refleja la tensión que generó esta coalición inédita entre dos fuerzas que han sido rivales históricas.
Una victoria que reconfigura la correlación de fuerzas
El excongresista Polo Polo ofreció una lectura diferente de los hechos. «Yo hoy no vi una derrota. Lo que vi fue al Ejecutivo recuperando la altura legal y constitucional que se había perdido en el gobierno anterior y que tantos colombianos reclamaban: independencia», afirmó, sugiriendo que la elección de Henríquez representa una muestra de autonomía del poder legislativo frente al Ejecutivo. En contraste, el expresidente del Senado Roy Barreras subrayó la trascendencia del resultado al señalar que «ningún presidente electo en los últimos 30 años había sido derrotado en la elección del primer presidente de Senado, que es quien lo posesiona y le impone la banda presidencial».
Desde el Pacto Histórico, la senadora electa Isabel Zuleta advirtió que «no cuenten con nuestra indiferencia frente al avance del fascismo que busca destruir a quien piensa diferente», mientras que su compañera de bancada Esmeralda Hernández celebró abiertamente: «Primera derrota de Abelardo de la Espriella. Pierde la Presidencia del Congreso de la República 45 votos contra 56». El exsenador Gustavo Bolívar, también desde la red social X, resumió la paradoja de la alianza: «Primera derrota para De la Espriella. Honorio Henríquez de la coalición Pacto Histórico-Centro Democrático (Algo que no termino de digerir) nuevo presidente del Senado».
«Honorio, un hombre sensato, leal, trabajador incansable y quien ha defendido desde siempre las tesis del Centro Democrático y Álvaro Uribe Vélez»
Esteban Quintero, senador del Centro Democrático
El senador Esteban Quintero, del Centro Democrático, destacó las cualidades personales del nuevo presidente del Senado, describiéndolo como «un hombre sensato, leal, trabajador incansable y quien ha defendido desde siempre las tesis del Centro Democrático y Álvaro Uribe Vélez». La elección de Henríquez se da en un contexto de reconfiguración de fuerzas políticas, donde el presupuesto anual del Senado, que según el exsenador Jorge Enrique Robledo supera los 300 mil millones de pesos, será uno de los temas que deberá gestionar la nueva mesa directiva.
Paralelamente, en la Cámara de Representantes, la nueva mesa directiva quedó conformada por Nicolás Barguil como presidente, Simón Molina como primer vicepresidente y Erick Velasco, del Pacto Histórico, como segundo vicepresidente. La representante Mafe Carrascal, también del Pacto Histórico, destacó la presencia de Velasco en la Mesa Directiva como un cumplimiento del Estatuto de la Oposición, pero lamentó la ausencia de mujeres en la dirección del Congreso. «La participación de las mujeres en los espacios de dirección del Congreso no es un asunto simbólico: es una condición necesaria para avanzar hacia una democracia más representativa, diversa y paritaria», afirmó Carrascal, quien además aseguró que su bancada defenderá «cada derecho conquistado» e impulsará «las transformaciones que el país necesita».












