El abogado Deimer Ordóñez, especialista en derecho administrativo y reconocido públicamente como el padre de la hija que espera la empresaria Juliana Calderón, rompió su silencio en redes sociales para defenderse de las críticas que recibió tras las declaraciones de Calderón sobre su rol como progenitor. A través de un mensaje publicado en sus historias de Instagram, Ordóñez respondió a la ola de comentarios que cuestionaron su capacidad para asumir la paternidad, luego de que Juliana Calderón afirmara que su hija Dulce María “no tiene papá” y que ella cubre todos los gastos de manutención, salud y medicina prepagada.
La controversia se desató después de que Calderón, hermana de la también empresaria Yina Calderón, hablara públicamente sobre la ausencia del padre de su hija. En sus declaraciones, Calderón aseguró que “dulce María cuenta con una gran mamá, una gran familia, pero papá no tiene” y que ella es quien sustenta “todos los gastos, las medicinas, la salud”. Ante esto, Ordóñez decidió pronunciarse, asegurando que existe “una inferencia altamente razonable para creer que voy a ser un buen padre” y que estará presente “para ellos” en cuanto recupere la salud y pueda trabajar. El abogado también aclaró que sus declaraciones son “una reacción a una acción” y que, si en el futuro decide hablar más a fondo, lo hará “con mucho respeto”.
Una relación intermitente que vuelve a la escena pública
La relación entre Ordóñez y Calderón ha sido intermitente durante años. Según se conoció, la pareja retomó su vínculo meses atrás y en agosto pasado Calderón presentó oficialmente a Ordóñez como el padre de su hija durante la revelación de género de la bebé, donde se refirió a él como “mi abogado favorito”. Sin embargo, fue a finales de ese mismo mes cuando la empresaria confirmó que ya no mantenían ninguna relación: “No estamos juntos en ningún aspecto”, afirmó entonces. Las estimaciones médicas que compartió Calderón indican que la bebé nacería antes del 19 de enero, aunque no se precisó el año en sus redes sociales.
“Hay una inferencia altamente razonable para creer que voy a ser un buen padre. Voy a estar ahí para ellos y, por supuesto, después de que tenga salud, voy a trabajar para ellos. Esto es una reacción a una acción. Si el día de mañana de pronto salgo a hablar y demás, lo voy a hacer con mucho respeto.”
Deimer Ordóñez, abogado y padre de la hija de Juliana Calderón
Ordóñez evitó emitir comentarios negativos hacia Calderón y dejó abierta la posibilidad de hablar en el futuro, siempre bajo el principio de respeto. Mientras tanto, la polémica en redes sociales sigue creciendo, exponiendo los detalles de una paternidad que desde antes del nacimiento ya enfrenta un escenario de tensiones públicas y privadas. La historia de Dulce María, la bebé que está por llegar, se ha convertido en un nuevo capítulo de los conflictos familiares que suelen rodear a las figuras públicas del círculo de las Calderón.










