Abogado Del Río denuncia plan de atentado desde La Picota de Bogotá contra él, Guillén y Velásquez

Compartir en redes sociales

El abogado penalista Miguel Ángel del Río alertó sobre un posible atentado organizado desde la cárcel La Picota de Bogotá en su contra, así como contra el periodista Gonzalo Guillén, director de La Nueva Prensa, el sargento e investigador Wadith Velásquez y otros testigos. La denuncia, hecha pública recientemente a través de su cuenta en la red social X y dirigida a la Fiscalía General de la Nación, el Inpec y la Policía Nacional, surge en medio de los riesgos que enfrentan estos actores por su labor en derechos humanos y litigios estratégicos.

Del Río, reconocido por su trabajo en casos sensibles, recibió información urgente que apunta a una amenaza concreta desde el penal bogotano, lo que ha generado inmediatos llamados a las autoridades para garantizar la protección de los involucrados y avanzar en las investigaciones correspondientes. Esta no es la primera vez que el letrado enfrenta peligros similares, pues en 2024 ya había denunciado un plan de asesinato orquestado por el Clan del Golfo y el narcotraficante Marquitos Figueroa, respaldado por confesiones de un sicario y un documento compartido con la Presidencia, la Procuraduría, la Unidad Nacional de Protección y el Ministerio de Justicia.

Pronunciamientos de solidaridad y exigencias a las autoridades

La denuncia ha provocado una ola de reacciones solidarias de figuras políticas y organizaciones internacionales. El senador y candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, expresó su respaldo al abogado y exigió una respuesta eficaz de las autoridades para protegerlo e investigar el hecho.

«Acabo de recibir información urgente de un posible atentado organizado desde la cárcel Picota de Bogotá en mi contra, donde también atentarían contra el periodista Gonzalo Guillén, el sargento Wadith Velásquez (su investigador) y otros testigos».

Miguel Ángel del Río, abogado penalista

«Mi solidaridad con @migueldelrioabg, y también mi rechazo a esta nueva amenaza contra su vida e integridad. Pido a las autoridades que se reaccione con eficacia protegiéndolo e investigando el hecho denunciado».

Iván Cepeda Castro, senador y candidato presidencial del Pacto Histórico

Por su parte, Camilo Romero, exembajador de Colombia en Argentina y exprecandidato presidencial, calificó la situación de muy grave y rechazó las amenazas contra quienes defienden la verdad en el país, solicitando acciones rigurosas a la Policía Nacional y demás entidades para salvaguardar a las personas afectadas.

«Muy grave la denuncia que acaba de hacer @migueldelrioabg. Inadmisible que defender la verdad en Colombia siga siendo blanco del actuar infame de los violentos. Pido a @PoliciaColombia y demás autoridades las acciones rigurosas del caso para proteger a las personas amenazadas. Abrazo a Miguel, a Gonzalo y sus familias con toda solidaridad, al tiempo en que rechazo contundentemente estos hechos (sic)».

Camilo Romero, exembajador de Colombia en Argentina y exprecandidato presidencial

Desde el País Vasco, la Asociación Freytter Elkartea manifestó su preocupación por las amenazas contra Del Río, Guillén y los testigos, destacando su reconocimiento internacional por la defensa de derechos humanos, y exigió al Gobierno de Colombia, incluyendo al presidente Gustavo Petro, la adopción de medidas urgentes de protección.

«Desde el País Vasco, Freytter Elkartea expresa preocupación por las amenazas contra el letrado Miguel Ángel del Río (@migueldelrioabg) y el periodista de investigación Gonzalo Guillén (@HELIODOPTERO), reconocidos por su labor en Derechos Humanos y litigios estratégicos, así como contra testigos, desde La Picota. Exigimos al Gobierno de Colombia medidas urgentes de protección».

Asociación Freytter Elkartea

Estos eventos subrayan la persistente vulnerabilidad de defensores de derechos humanos y periodistas en Colombia, donde las denuncias de este tipo demandan no solo solidaridad, sino acciones concretas de las autoridades para prevenir tragedias y garantizar la seguridad de quienes exponen verdades incómodas.

Sigue leyendo