El abogado José Fernando Picalúa Ochoa negó categóricamente haber firmado denuncias anónimas que se utilizaron para implicar al coronel Óscar Miguel Moreno Arroyave, oficial de la Policía Nacional, en supuestas actividades ilícitas y un complot contra el presidente Gustavo Petro. En una denuncia formal radicada ante la Fiscalía el 5 de septiembre, Picalúa Ochoa alegó la suplantación de su firma, nombre y correo electrónico en esos documentos, los cuales han circulado desde octubre de 2025 en la Casa de Nariño, la Dirección de Inteligencia (DNI) y la Policía Nacional, solicitando expresamente que no se inicien procesos en su contra.
Los documentos falsos, que la Fiscalía ya posee al menos uno de ellos, acusan al coronel Moreno de permitir actividades ilícitas en zonas como Las Flores y Sabanilla en Barranquilla, así como en Puerto Colombia, Salgar y el área de Riomar. Según Picalúa, quien es responsable de la vigilancia en la zona de Riomar y ha tenido recientes contactos con Moreno por temas de seguridad en Salgar y Puerto Colombia, estas denuncias forman parte de una campaña de desprestigio motivada por las decisiones administrativas y de seguridad implementadas por el oficial, que generaron malestar en ciertos sectores y en el Ministerio del Interior, especialmente tras un allanamiento a la residencia de Armando Benedetti.
Retiro del general Urrego y circulación de los documentos
En este contexto, el general Edwin Urrego, exdirector de la Policía Nacional con 32 años de servicio, decidió retirarse de la institución, un hecho que Picalúa Ochoa atribuye directamente a la afectación de su reputación por estas denuncias falsas e irregulares. Los papeles fueron recolectados por una veeduría tras las medidas tomadas por Moreno en Puerto Colombia, y la Fiscalía incluso envió notificaciones electrónicas a Picalúa como si él fuera el denunciante original, lo que refuerza su versión de suplantación.
Este escándalo pone en evidencia las tensiones internas en las fuerzas de seguridad y el uso de mecanismos anónimos para desestabilizar a oficiales clave, mientras Picalúa Ochoa exige claridad y la desestimación de cualquier procedimiento derivado de la falsificación de su identidad.















