La activista, periodista e influencer Laura Camila Vargas generó controversia al compartir un video en su cuenta de Instagram (@lauracamilavargas96) donde expone diez razones por las que la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia no debería aspirar a la Presidencia de Colombia. El material se difundió con intensidad antes y después de los comicios del 8 de marzo de 2026, alcanzando su mayor repercusión el día siguiente, justo tras la confirmación del triunfo de Valencia en la Gran Consulta por Colombia, donde obtuvo más de 3,2 millones de votos, superando ampliamente los 1,2 millones de su principal competidor, Juan Daniel Oviedo.
Este video reavivó un intenso debate público en redes sociales y medios colombianos, en el marco de las elecciones legislativas y consultas interpartidistas celebradas ese domingo. Valencia, quien en encuestas previas buscaba superar a figuras como Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, consolidó su candidatura presidencial con este resultado, pero las críticas de Vargas pusieron bajo la lupa aspectos controvertidos de su trayectoria política y personal.
Las diez razones expuestas por Vargas
En su intervención, Vargas cuestionó a Valencia por su presunta vinculación con los falsos positivos durante la política de Seguridad Democrática impulsada por Álvaro Uribe, las interceptaciones ilegales a magistrados y periodistas, la supuesta compra de la reelección presidencial, su negacionismo respecto a los falsos positivos y la masacre de la Unión Patriótica, así como su silencio sobre el conflicto en Gaza. Además, la activista señaló contradicciones en su postura provida, su defensa de tradiciones frente al animalismo, la propuesta de dividir el Cauca en entidades indígena y mestiza, su oposición a las protestas indígenas y su rechazo a reformas sociales como la pensional. Vargas también criticó la defensa que Valencia ha hecho de Andrés Felipe Arias y el escándalo de Agro Ingreso Seguro.
Orígenes familiares y declaraciones polémicas
En el plano personal, Vargas destacó el linaje político de Valencia, describiéndola como nieta del expresidente Guillermo León Valencia y de Mario Laserna, fundador de Los Andes y figura clave en la política conservadora, lo que la liga a una élite de presidentes y dirigentes tradicionales del país. Estas revelaciones se suman a declaraciones textuales de la senadora que han circulado ampliamente, como su advertencia irónica de «No me vaya a mandar a matar, senador Cepeda», o su afirmación de que «Que darle subsidio a empresarios grandes no es un delito», en defensa de políticas controvertidas.
«el texto de la política de Seguridad Democrática hablaba de la vigencia del Estado de derecho en todo el territorio nacional y no decía que el éxito se midiera en bajas»
Catalina Díaz, magistrada de la JEP
La magistrada de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Catalina Díaz, respaldó indirectamente parte del debate al aclarar que la política de Seguridad Democrática no contemplaba oficialmente los falsos positivos como métrica de éxito, avivando así las discusiones sobre el legado uribista. El video de Vargas, recirculado por miles de usuarios, promete mantener polarizada la precampaña presidencial en Colombia, donde Valencia emerge como una contendora fuerte pero rodeada de sombras del pasado.











