El actor colombiano Mauricio Mejía, reconocido por dar vida a un joven Pablo Escobar en la serie ‘Escobar, el patrón del mal’, reveló que desde hace más de tres años se dedica a atender un negocio de tecnología y videojuegos en Medellín. Tras 25 años de trayectoria actoral, el intérprete decidió poner en pausa su carrera mientras espera un proyecto que lo motive a regresar a la pantalla, según confesó en una reciente entrevista con el programa ‘La Red’ de Caracol Televisión.
Lejos del glamour que el público suele asociar con los artistas, Mejía atiende personalmente a los clientes en su local comercial, realiza ventas y asume las tareas cotidianas del establecimiento. El actor, que también es recordado por su papel de Pipe Daza en ‘Chepe Fortuna’ y por participar en producciones como ‘Rigo’, ‘La viuda negra’ y ‘El cartel de los sapos’, explicó que la decisión de abrir el negocio la tomó junto a un amigo. Antes de incursionar en el mundo de la tecnología, ya había dado sus primeros pasos en el emprendimiento al montar una marca de ropa con su esposa, la cual, según afirmó, les ha ido muy bien.
El actor detrás del mostrador
La imagen de un actor reconocido atendiendo un local comercial genera sorpresa entre los transeúntes. «En el imaginario colectivo de la gente, los actores se imaginan que tenemos que ser vecinos de J Balvin y andar en un carro como el de Maluma. Lo primero que dicen es: ‘Ay, ¿usted qué está haciendo acá?’ Y yo, trabajando», expresó Mejía entre risas en la entrevista. El artista aseguró que no siente ninguna vergüenza por su labor actual y que, por el contrario, está orgulloso de generar ingresos de manera honrada.
“A mí no me da ni cinco de pena que me vean trabajando. Me daría pena que me vieran haciendo otras cosas. Estoy trabajando, estoy generando y disfrutando de esta ciudad”, manifestó el actor, quien ha tenido que lidiar con el asombro de algunos clientes que lo reconocen detrás del mostrador y le piden fotografías. Mejía contó que fue precisamente la necesidad de buscar alternativas económicas lo que lo llevó a evaluar nuevos caminos, lo que derivó tanto en la marca de ropa como en la sociedad con su amigo en el negocio de tecnología.
«Empezamos a evaluar qué más nos ponemos a hacer. Lo primero que hice fue montar una marca de ropa que tengo con mi esposa y nos ha ido muy bien. Me asocié con un gran amigo que ha estado desde Bogotá con el tema de la tecnología y desde ese momento estoy aquí»
Mauricio Mejía, actor
El actor fue enfático en aclarar que su presencia en el mundo del comercio no significa un retiro definitivo de la actuación, sino una pausa operativa mientras espera el papel que lo emocione lo suficiente para regresar. «Tomé distancia de la actuación tras 25 años de trayectoria y elegí sostenerme con otra actividad mientras espero un personaje que me emocione con su historia», concluyó Mejía, dejando abierta la puerta a un posible regreso a las pantallas colombianas.












