La reconocida actriz colombiana Natalia Reyes, famosa por su participación en películas como Terminator: Dark Fate y la serie Pandillas, guerra y paz, denunció públicamente haber sufrido violencia obstétrica durante el nacimiento de su hija Isla, ocurrido en 2021 en una clínica de Bocagrande, Cartagena. En una entrevista reciente con la periodista Jennifer Montoya, la artista relató los pormenores de un parto que, tras más de 52 horas de intenso trabajo de parto, culminó en una cesárea de emergencia, dejando en ella una profunda sensación de haber sido víctima de un sistema «supremamente inhumano, muy poco sensible a las necesidades humanas e individuales».
Reyes había planeado inicialmente dar a luz en su casa, ubicada en la zona insular de Cartagena, con la asistencia de una partera y el respaldo de una médica particular, además de contar con medicina prepagada. Sin embargo, la prolongación del trabajo de parto la obligó a ser trasladada de emergencia en lancha hasta la clínica. Allí, dos situaciones marcaron su experiencia. La primera fue que su esposo, Juan Pedro San Segundo, no pudo acompañarla durante la cesárea debido a las restricciones sanitarias vigentes en el periodo pospandemia. La segunda, y quizás la más dolorosa, ocurrió cuando, tras el nacimiento, la actriz solicitó al personal médico esperar el cese natural del latido del cordón umbilical antes de cortarlo, a lo que la respuesta fue tajante: «No, te doy un minuto».
Un plan de parto que no fue respetado
La actriz, quien también es activista ambiental y lidera junto a su esposo proyectos de turismo sostenible como el hotel Fénix Beach en la isla de Tierra Bomba, aseguró que hizo «la tarea muy bien hecha». Esto incluyó una exhaustiva investigación, la preparación de un plan de parto detallado y la presentación de un derecho de petición ante la clínica para garantizar que se respetaran sus decisiones. A pesar de estos esfuerzos, se encontró con un trato que describió como «violento, frío, inhumano». Su testimonio cobra especial relevancia al poner en evidencia que la violencia obstétrica no discrimina y puede ocurrir incluso cuando la mujer cuenta con recursos, preparación y acceso a medicina prepagada.
«¿Qué pasa con las personas que no tienen estos privilegios?»
Natalia Reyes, Actriz
Reyes reflexionó sobre su situación comparando los sistemas de salud de Colombia y Estados Unidos. Aunque señaló que el modelo colombiano tiene fallas en la humanización de la atención materna, reconoció que la cobertura operativa en el país es más accesible que en el sistema estadounidense. Una semana después del parto, la actriz compartió en Instagram una reflexión sobre la presión social que enfrentan las mujeres para recuperar la figura tras la maternidad, calificando el proceso como «intenso». Su denuncia, que ahora se hace pública, busca visibilizar una problemática que, según ella, permanece oculta incluso para quienes, como ella, tenían todas las herramientas para evitarla.












