En una entrevista concedida al podcast “Un Café con JJ Miranda”, publicada el domingo 4 de octubre de 2026, el delantero Adrián Ramos reveló las razones por las cuales siempre rechazó que lo llamaran “ídolo” en el América de Cali, pese a ser uno de los futbolistas más importantes en la historia reciente del club. El actual atacante escarlata, que ha tenido cuatro etapas con la camiseta roja, confesó que como hincha del equipo desde su infancia, la palabra ídolo le resultaba incómoda al compararse con las grandes leyendas que han vestido esa casaca. “Cuando me empezaron a decir ídolo, yo como hincha, no acepto esa palabra en mí. Yo decía: ‘Yo no entiendo, yo conozco la historia de América y pues han pasado muchos grandes’”, afirmó Ramos, quien además señaló que solo dos figuras históricas ocupan el podio más alto del club: Alex Gorayeb y Antony de Ávila.
Durante la conversación, Ramos relató una anécdota que cambió su percepción y que lo llevó a aceptar con humildad el cariño de la afición. Un aficionado se le acercó en algún momento y le recordó que el primer título que celebró con el América fue el del 2008, justamente cuando Ramos fue pieza clave en la conquista de la estrella 13. “El primer título que celebré fue el del 2008. ¿Y quién fue uno de esos referentes? Usted”, le dijo el seguidor, según contó el propio jugador. Esa conversación lo hizo entender que, aunque él no se sienta a la altura de Gorayeb y De Ávila, los hinchas han encontrado en su entrega y sus goles un motivo de orgullo y de identificación.
Los números que respaldan a los más grandes
Y es que los argumentos de Ramos para señalar a Alex Gorayeb y a Antony de Ávila como los máximos referentes tienen un respaldo contundente en las estadísticas. De Ávila, conocido como “El Papi”, es el máximo goleador histórico del club con 208 anotaciones y además levantó ocho títulos de liga en sus dos etapas con la camiseta escarlata: 1982, 1983, 1984, 1985, 1986, 1990, 1992 y 1996-97. Su desempeño internacional también fue destacado, siendo goleador de la Copa Libertadores en 1996 con once tantos. Por su parte, Álex Escobar, otro de los nombres que Ramos menciona con admiración y que el propio futbolista incluyó en su lista de referentes, ostenta el récord de presencias en el club con 505 partidos oficiales, además de haber conseguido seis títulos de liga y haber participado en cuatro finales de Copa Libertadores entre 1985, 1986, 1987 y 1996. La trayectoria de Escobar, nacido en la cantera, es un espejo en el que Ramos se ha mirado desde sus inicios.
Ramos, un referente propio
Adrián Ramos no necesita compararse para haber dejado una huella imborrable. Surgido de las divisiones inferiores del América, debutó el 20 de marzo de 2004 y tuvo un breve paso por el Trujillanos de Venezuela en la temporada 2004-2005 antes de consolidarse en el equipo vallecaucano. Su explosión llegó en el Torneo Finalización de 2008, cuando anotó doce goles y fue el máximo artillero del club en ese semestre, contribuyendo directamente a la conquista de la estrella 13 ante Independiente Medellín. En la final de vuelta, disputada el 17 de diciembre de 2008, América había perdido 1-0 en la ida, pero logró remontar 3-1 en el estadio Pascual Guerrero. Ramos fue el autor del gol que empató la serie global y luego el equipo completó la hazaña. “Yo hago el gol de la ventaja, el uno a uno acá. Eso nos dio tranquilidad”, recordó en el podcast.
Posteriormente, su carrera dio un salto internacional: fue transferido al Hertha Berlín en 2009 tras anotar trece goles en diecinueve partidos de liga ese año. Luego jugó en el Borussia Dortmund, Granada y el Chongqing Dangdai Lifan de China, antes de regresar al América en 2020, cuando el equipo atravesaba una situación deportiva delicada en los últimos puestos. “Bueno, vamos a intentar dar una mano”, dijo en aquel momento. Ese año fue campeón con el club y marcó un gol clave en las semifinales contra Junior el 13 de diciembre de 2020. Su vínculo con el América se extendió por cinco temporadas hasta diciembre de 2024, y en agosto de 2025 regresó por cuarta vez, el 29 de agosto, para vestir nuevamente la roja.
Otros referentes que Ramos reivindica
En la entrevista, Ramos también incluyó entre sus referentes al técnico argentino Ricardo Gareca, quien jugó en el América entre 1985 y 1988, ganando dos títulos de liga y llegando a tres finales consecutivas de la Copa Libertadores. Pese a que Ramos no lo vio jugar en directo, contó que ha hablado con él y lo valora enormemente: “Hablé con él, le preguntaba cosas. Y yo lo meto ahí”. También mencionó a Álex Escobar, a quien considera fundamental en la historia del club por su longevidad y liderazgo. Sin embargo, fue tajante al sentenciar: “No me igualo. Para mí Alex y Anthony. Para mí ellos dos son los más grandes”.
La humildad de Adrián Ramos, que siempre ha puesto la historia del club por encima de su propio legado, es uno de los rasgos que más aprecian los seguidores americanos. Su declaración no solo reivindica a las glorias del pasado, sino que refuerza la idea de que el amor por los colores trasciende las individualidades. Mientras tanto, el sitio oficial del América de Cali ya distingue a Ramos, De Ávila y Escobar entre sus referentes históricos, un reconocimiento que el delantero asume con respeto pero sin dejar de señalar quiénes son, según su visión, los verdaderos ídolos inmortales.









