La Aeronáutica Civil de Colombia, dirigida por Luis Fernando Martínez, confirmó este lunes negociaciones avanzadas con las aerolíneas venezolanas Laser, Avior y Turpial, en coordinación con la Cancillería, para ampliar la oferta de vuelos alternativos entre Colombia y Venezuela, específicamente hacia Caracas y el aeropuerto de Maiquetía, garantizando así opciones de viaje para los pasajeros afectados por las suspensiones temporales de operaciones aéreas. Estas medidas responden a fallas en los sistemas de navegación satelital en Venezuela, agravadas por una advertencia emitida por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) el pasado 21 de noviembre sobre una situación potencialmente peligrosa en el espacio aéreo venezolano y el sur del Caribe, junto con el despliegue militar estadounidense en la región. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, respaldó estas gestiones al enfatizar que el Gobierno rechaza cualquier intento de las aerolíneas por aumentar los precios de los pasajes en medio de esta crisis.
Las suspensiones de vuelos iniciaron el jueves y viernes pasados, afectando a múltiples compañías. Plus Ultra pausó sus operaciones hasta el 9 de diciembre, Laser suspendió la ruta Caracas-Madrid hasta el 8 de diciembre, y Copa Airlines extendió su interrupción hasta el 12 de diciembre. Además, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela anunció una posible reanudación de vuelos de Wingo y Copa en las próximas 48 horas, mientras que otras aerolíneas como Satena, Wingo, Copa Airlines, Plus Ultra y Laser han detenido sus servicios. La situación se complica con la revocación de permisos por parte del INAC venezolano a Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol, sumándose suspensiones como la de Boliviana de Aviación por inestabilidad en la navegación, y una recomendación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa) de España para evitar el espacio aéreo de Maiquetía.
Crisis aérea sin precedentes entre Colombia y Venezuela
Esta representa la mayor crisis aérea entre Colombia y Venezuela en los últimos años, impactando severamente la conectividad regional y dejando a miles de viajeros varados. Las autoridades colombianas han priorizado acuerdos con Laser, Avior y Turpial para mitigar el caos, asegurando que los costos de los pasajes se mantendrán iguales a los previos, sin incrementos oportunistas.
“El Gobierno ha dejado claro que rechazamos inminentemente que las aerolíneas puedan aumentar el costo del pasaje aprovechándose de la situación que tenemos en este momento”.
Luis Fernando Martínez, director de la Aeronáutica Civil
“los costos se mantendrán igual a como venían”.
Luis Fernando Martínez, director de la Aeronáutica Civil
La ministra Rojas fue enfática al calificar el incidente como un acto grave de alcance internacional, subrayando la necesidad de una respuesta global ante lo que describió como un sabotaje tecnológico que amenaza la aviación mundial.
“Un saboteo tecnológico a una operación aérea es un crimen. Eso ya sobrepasa cualquier límite. Aquí debe haber un pronunciamiento de la Oaci y de instancias internacionales, porque hacer un saboteo a una operación aérea en cualquier lugar del mundo es un crimen”.
María Fernanda Rojas, ministra de Transporte
“Hoy es Venezuela, mañana podría ser Colombia o cualquier otro país del mundo”.
María Fernanda Rojas, ministra de Transporte
Con estas negociaciones en marcha, el Gobierno colombiano busca restaurar la normalidad en las rutas afectadas lo antes posible, protegiendo a los usuarios y reafirmando el compromiso con la seguridad aérea en un contexto de tensiones regionales crecientes.















