La euforia de la hinchada de Atlético Nacional se transformó en una amarga decepción la noche del 8 de junio de 2026, cuando el equipo perdió la final de la Liga BetPlay 2026-1 ante Junior en el estadio Atanasio Girardot. Con un marcador global de 3-1, los ‘tiburones’ se coronaron bicampeones, mientras que la afición verdolaga, que había preparado una monumental recepción desde tempranas horas de la tarde, descargó su frustración con insultos directos hacia los jugadores, a quienes tildaron de «cagones» en declaraciones recogidas por el periodista Fernando Calle, de Caracol Radio.
El ambiente en el Atanasio Girardot era de una entrega total antes del pitazo inicial. Los hinchas, que desde las cinco de la tarde se dedicaron a picar papel, enrollar rollos y organizar banderas, esperaban una remontada que nunca llegó. «Perdimos. Mal, perdimos en Barranquilla. Lo que pasa es que en el fútbol se gana, se pierde y se empata, ¿sí o no? Pero es como se pierde. Se vio la hinchada. ¿Usted sabe qué hizo, usted sabe qué hizo esa hinchada hoy? Hay gente que desde las cinco de la tarde salía a trabajar y venía a picar papel, a enrollar rollos, a organizar banderas, porque ama a este equipo. Goles achicó, le hago yo», expresó un aficionado anónimo a Caracol Radio, visiblemente afectado por el resultado.
La furia de la afición y el reclamo a los jugadores
La derrota en la serie, que se definió en gran medida en el partido de ida en Barranquilla, desató la ira de los seguidores. El hincha, en su desahogo, no solo lamentó la oportunidad fallada por el delantero Morelos, sino que cuestionó el compromiso de la plantilla con la historia del club. «Hoy la, la tenía que meter Morelos. Perdimos el partido en Barranquilla, nada que hacer. Nos ganaron. Nada, hay que levantarnos, esto es Nacional y aquí hay que levantarnos. Pero lo que sí hay que decirle a los jugadores, si están conscientes de la institución que están. Nos dieron un tricampeonato y los queremos por eso. Pero la historia de Nacional se escribe a diario. Nacional es grande, pero no grande solo de nombre. Hoy todo lo que hizo la hinchada lo tenían que hacer ellos adentro. Porque son unos cagones, eso es lo que son. Y ojalá estuvieran aquí pa’ decírselo, son unos cagones», sentenció el aficionado, reflejando el sentir de una parte de la tribuna que no toleró la falta de actitud en el campo.
La reacción de la hinchada de Nacional deja en evidencia la presión que existe en una institución acostumbrada a los títulos. A pesar del tricampeonato obtenido previamente, la exigencia es inmediata y la historia, como bien lo recordó el aficionado, se escribe a diario. La derrota ante Junior, que logró su segundo título consecutivo de Liga, no solo significó la pérdida de una estrella, sino un duro golpe al orgullo de una afición que, pese a todo, no dejó de alentar hasta el último minuto.












